En verano, alimentación saludable para los más pequeños

alimentación saludable

Ante el cierre de los comedores escolares, coincidiendo con el final del curso, Clece Restauración, encargada de la gestión de 69 comedores escolares en distintos colegios de Salamanca, recuerda la importancia de una alimentación equilibrada y saludable durante los meses de verano. 

 

La alimentación de los más pequeños es, sin duda, uno de los temas que más preocupan a lo largo del curso. Y, por ello, los comedores escolares y las familias, cumplen un papel fundamental para que los más pequeños tengan una alimentación equilibrada y saludable. 

 

Así, ante el final del curso, Clece Restauración, ha decidido lanzar una serie de labores de sensibilización con consejos y recomendaciones que recuerdan a las familias la importancia de una dieta equilibrada y saludable. 

 

Con el objetivo de  "explicar las distintas familias de alimentos, las raciones semanales recomendadas a cada una de ellas y evitar una dieta inadecuada que lleve a la obesidad infantil o una vida sedentaria", según afirma Silvia Sanz Martínez, dietista-nutricionista del Departamento de Seguridad Alimentaria y Nutrición de Clece, anteriormente Clece ya había desarrollado varios proyectos. 

 

Clece, terminó el curso escolar con un proyecto intergeneracional para explicar a los más pequeños la pirámide alimentaria. El resultado, gracias a la participación de las residencia 'La Piedad' en Fuenteguinaldo y 'San José' en Labrada, supuso la creación de Pirámides Alimentarias, además de un vídeo de sensibilización con consejos sobre alimentación para los alumnos más pequeños. 

 

Gracias a este trabajo, se pudo realizar un taller formativo impartido en colegios, en el que cada participante podía escoger una serie de alimentos y crear diferentes frases educativas. Aquellas consideradas más educativas, fueron las elegidas para formar parte del vídeo mencionado anteriormente. 

 

RECOMENDACIONES PARA MANTENER UNA ALIMENTACIÓN SALUDABLE EN VERANO:

1-. Beber agua de manera regular todos los días, ya que el exceso de calor y la sudoración característicos del verano pueden provocar deshidratación si no consumimos la cantidad adecuada de agua, lo que supone entre 2 y 3 litros al día. 

 

2-. Optar por platos fríos, compuestos en su mayoría por vegetales como, por ejemplo, el melón con jamón o las ensaladas de legumbres, pasta o arroz. 

 

3-. Consumir frutas de temporada como melón, sandía, cerezas, ciruelas, arándanos, frambuesas, moras...

 

4-. Asegurar y mantener la cadena de frío de los alimentos que lo precisen utilizando bolsas isotérmicas para llevarlos de la tienda a casa (aplicable durante todo el año).