"En Salamanca se ha hecho política rancia y casposa que no se ocupa de las vulnerabilidades de la gente"

María José Jiménez

Designada cabeza visible y candidata al Congreso por Podemos en Salamanca hace apenas un mes, María José Jiménez tiene claro que empleo y despoblación son los grandes problemas sobre los que trabajar en una provincia que, hasta ahora, ha sufrido los efectos de una política "rancia".

 

DE SUS ADVERSARIOS EN POCAS PALABRAS

 

Bermúdez de Castro (PP): No tengo el placer de conocerlo. No he podido coincidir con él en nada y no podría decir nada que fuese justo.

 

David Serradas (PSOE): Le he conocido en una mesa en CCOO y me pareció una persona correcta pero le falta movimiento, sangre y creo que un poco de pinchazo, de revulsivo en el cuerpo le vendría bien.

 

Luis Yáñez (C's): Me parece un personaje peligroso y un poco bufón. Me cuesta cogerle el pulso porque donde hemos coincidido siempre me ha parecido que actúa como si estuviera en su casa viendo la televisión en zapatillas.

 

Águeda Arranz (UPyD): Una persona digna, que tiene claros sus principios y es perfectamente conocedora del programa que defiende y lo hace de forma coherente.

 

Enrique de Santiago (Vox): Creo que debe ser consciente de que ha llegado el momento de marcharse a casa, de estar con su familia porque a la política salmantina no veo que aporte mucho. 

 

Javier Laso (Ahora en Común): Un poco Rolling Stone o un niño en el más amplio sentido de la palabra porque se otorga licencias o se ve dueño de una herencia que no tiene nada que ver con él. 

 

SU MENSAJE FINAL

 

Sería estupendo que Pablo y su equipo pudiesen gobernar España porque estoy segura de que las cosas iban a cambiar de manera significativa, íbamos a recuperar la ilusión, íbamos a volver a sonreir e íbamos a volver a creer en la Democracia. 

María José Jiménez, trabajadora social en el Ayuntamiento de Madrid –puesto que dejaría a otra persona en caso de conseguir un escaño-, y presidenta de la asociación Gitanas Feministas por la Diversidad, es desde hace un mes la candidata de Podemos Salamanca al Congreso de los Diputados. Apenas 30 días en los que su vida se ha convertido en una contrarreloj para intentar que el proyecto que defiende llegue con nitidez a cada salmantino, en la capital y en la provincia. “Ha sido vertiginoso pero a la vez muy ilusionante. Es una carrera en la que a cada minuto te surge una cuestión distinta pero eso es lo bueno, poder estar en el mayor número de sitios posible en el menor tiempo y a la vez disfrutarlo".

 

Además asegura que en este tiempo no le está costando llegar a la gente gracias a esa campaña a pie de calle que están realizando. "La acogida es buenísima, aunque siempre hay excepciones, pero por supuesto pero el contacto con la gente es lo que me llevo de esto”.

 

Y de esos contactos saca las conclusiones de lo que la gente de Salamanca reclama. “Por ejemplo en los encuentros que estamos teniendo te das cuenta de que los pequeños y medianos empresarios están muy dispuestos a escuchar. La gente te cuenta de los problemas reales que tienen cada día y qué es lo hay que atajar ya. Estar ahí merece la pena para recoger las cuestiones que afectan a la mayoría de ciudadanos de Salamanca y que al final son los mismos que preocupan al resto de los ciudadanos del país”.

 

Precisamente por eso no cree que el hecho de no haber nacido en Salamanca o de llevar apenas un mes como candidata sea un hándicap. “No es una cuestión del tiempo que lleve aquí. Salamanca como parte integrante de España comparte muchas cuestiones que afectan a muchos territorios. El tema del paro, el tema de devolver la salud pública a la ciudadanía, la apuesta por una educación universal, de calidad y gratuita. El tema del exilio, de tener que salir de tu ciudad y dejar todo lo que te rodea porque no hay forma de desarrollar un proyecto ni personal ni laboral… Todo eso son problemas que afectan a Salamanca como afectan al resto de manera que lo del tiempo que llevó aquí no es tan relevante. Los problemas son conocidos y el programa de Podemos recoge fórmulas para afrontarlos”.

 

La despoblación es una problemática muy específica de Salamanca

 

Eso sí, apunta a una cuestión que cree que afecta de manera muy particular a nuestra provincia. “Hay un problema fundamental que en Podemos estamos intentando visibilizar y que es el de la despoblación tanto en la ciudad, donde ha desaparecido una franja de edad, como en la provincia. Hay una fragmentación importante en la provincia de Salamanca, con muchos pueblos chiquititos que en cuestión de cinco o diez años como no se invierta y no se revierta su situación económica y social se van a quedar sin gente, van a desaparecer. Es necesario llevar esta situación a las Cortes porque es una problemática muy específica de Salamanca”.

 

Además afirma que Podemos no se acuerda de los pueblos solo para pedir votos. “El trabajo en el ámbito rural se lleva haciendo desde hace tiempo, no nos acordamos ahora porque estemos en campaña. La diferencia es que ahora sí que nos reclaman más cosas. Nos reclaman que todo lo que se ha estado trabajando desde las plataformas y organizaciones sociales de la provincia se mantenga y se siga defendiendo. Peñaranda, Rágama, los pueblos afectados por la mina de Uranio… ahí ha estado trabajando gente muy profesional y llevamos una línea muy específica de apuesta por lo rural dentro de Podemos”.

 

PP y PSOE han mantenido en Salamanca una política de rascarse la espalda

 

Sanidad, educación, población, paro… problemas que afectan a Salamanca, aunque hay otro que cree que es fundamental solucionar y que pasa por su análisis de la política salmantina. Una política que califica como “demencial” y lo explica. “Es demasiado rancia, demasiado anclada en la posguerra. He estado en un montón de ciudades, conozco muchos sitios por mi trabajo y hay cuestiones que en otros sitios no he visto y en Salamanca, sí. El acto institucional, público que se hizo el día contra la violencia machista me llenó de miedos o ver cómo funcionan las cosas entre los dos partidos que tradicionalmente han sido los municipalistas. Ahora está Ganemos que está haciendo cambiar las cosas pero los últimos años la política municipal fue un compadreo entre PP y PSOE que se rascan la espalda mutuamente. Me recuerda mucho al tema de los tablaos, de cuando un cantaor sale a cantar y el otro le jalea. No se hace política para la ciudadanía, se hace política para una minoría muy privilegiada y sin mirar a los lados, a los ciudadanos, a los barrios…”.

 

Cree que es un problema general en Castilla y León que se acentúa en Salamanca. “No se ha hecho política, ha habido compadreo, frotarse la espalda, hacerse favores… la política no se ha diseñado para eso, se ha diseñado para la ciudadanía, para que no haya desempleo, para solucionar los problemas de la gente. No es una cuestión de hoy por ti y mañana por mí y en la provincia de Salamanca, igual que en Castilla y León, se ha llevado a cabo esa política de hacerse favores. Me consta que tanto nuestro procuradores como los concejales de Ganemos están rompiendo con esa política rancia y casposa que no se ocupa de las vulnerabilidades de la gente. Que una ciudad como Salamanca, tan cultural, tan referente en temas formativos y  en Humanidades, no se le de ese valor y ese protagonismo a la ciudadanía es un pecado”.

 

Hubiese sido idílico que Garzón fuera de la mano con Pablo. Habría otro país a partir del 20D

 

Reconoce que la fragmentación en varias opciones de izquierda pueden acabar por perjudicar a candidaturas como la suya que se podría quedar a unos pocos votos del escaño por ese reparto que se intuye entre diferentes formaciones.. "Es verdad que se ha perdido la posibilidad de crear una fuerza impresionante, pero la política en las altas esferas es complicada. En este caso creo que hablamos de Izquierda Unidad y doy mi visión personal. Creo que no han sido capaces de abrir más los ojos al resto de personas que necesitamos que eso se amplíe. Hay que salir de la política tradicionalista y hacer una política más activa, más nueva. Hubiese sido idílico que Garzón fuera de la mano de Iglesias. Este país hubiese sido otra cosa después del 20D pero esas cuestiones se pelean en las alturas y se ha reducido a temas de protagonismo. No están dispuestas a perder la historia, las siglas y las siglas son importantes pero no lo que más porque tienen que estar dotadas de contenido y del protagonismo de los ciudadanos, no del protagonismo de la persona que dirige ese partido. Las siglas se pueden modificar, sumar, restar. No por conservar las siglas se pueden perder oportunidades de este tipo”.

 

No quiero que los sondeos me afecten. No soy de política de números

 

¿Llegará Podemos a ese escaño en Salamanca al que según algunas encuestas se acerca? “No sigo mucho los sondeos porque no me gusta distraerme. No quiero que afecten a mi ritmo, ni para lo bueno ni para lo malo. Las cuestiones estadísticas a veces hacen que te relajes o que tires la toalla y yo no creo que en hacer política basada en números. Prefiero centrarme en trabajar, en no escatimar fuerzas e ilusión y que luego pase lo que decida la ciudadanía en las urnas. Para mí sería estupendo entrar en el Congreso, por supuesto me encantaría. Es un sueño de cualquier ciudadano, poder defender las ideas por las que llevas peleando tantos años en un espacio tan poderoso como es el Congreso".

 

Lo que asegura es que con puesto en el Congreso o sin él, seguirá trabajando para Salamanca. “Por supuesto que sí. Además hay un proyecto muy bueno y digno en Salamanca de la mano de la secretaria general con todo su equipo y por supuesto que trabajaré con ellos siempre. Ahí se han creado redes que no se van a romper. Además tengo amigos de hace mucho tiempo que he vuelto a recuperar, veo un revulsivo ciudadano que se está dando en Salamanca y la ilusión de recuperar los movimientos sociales y ahí voy a estar pase lo que pase”.