¿En qué van a quedar los ERTES en la 'desescalada'?

Las empresas ante las modificaciones de los Ertes-Covid.

Para celebrar el bimestre de la entrada en vigor del estado de alarma en España, el Gobierno nos vuelve a obsequiar con un nuevo Real Decreto Ley, ¡el número 18 del año!  De esta manera, las empresas con Ertes que acuden a nuestros despachos tienen la opción de reorientar los ya iniciados o los que aun están pendientes.

 

Pero sin embargo, esta nueva medida que en principio venía a reajustar en materia de ERTEs, las posiciones e interpretaciones, que no habían quedado claras ni para los empresarios, ni para los trabajadores, los profesionales, incluso para las administraciones central y periférica, -que han de aplicarlos y en su caso controlarlos-, tampoco han despejado dudas, y en algún caso se han incrementado.

 

Desde los despachos que profesionalmente nos dedicamos a gestionar los problemas de las empresas, pensamos que se ha perdido otra oportunidad para haber aclarado las lagunas existentes sobre los ERTES, y con ello preparar una correcta “desescalada” en pos de recuperar el empleo, y con ello el tejido empresarial, que tan mal trecho se nos avecina. Muchas empresas afectadas por este “parón social” de los meses pasados, a pesar de que desaparezca el estado de alarma, no van a poder dar a un botón para que suban las trapas de los comercios, o para que los motores de las cadenas de producción se pongan en marcha. No volverá de repente todo a su normalidad por mucho que se haya decidido dar como fecha el 30 de junio tope para terminar con los efectos de los Ertes.      

 

No hay que ser adivino para pronosticar que habrá más decretos, más normas, como si publicar en el BOE fuese gratis

 

Por ello, no hay que ser adivino para pronosticar que habrá más decretos, más normas, como si publicar en el BOE fuese gratis, sin saber el terrible daño que se hace al no poder hacer previsiones a corto y medio plazo en una economía tan diezmada. Tampoco, empresas, trabajadores y profesionales piden planes quinquenales, pero sí, que se nos indique con seguridad jurídica la salida.

 

Mientras tanto el 13 de mayo de 2020, día tan relacionado con las apariciones, volvió aparecer en el universo normativo, una nueva reinterpretación de los Ertes, con el pretencioso título “de medidas sociales en defensa del empleo”, desconociendo que en esto de defender, nadie como el amo conoce mejor a su mulo, pues, lo que se precisa es un marco normativo generoso, realista, con amplitud de miras. Para defendernos ya lo hacemos nosotros.

 

Esta nueva norma lo que ha venido a decir es:

  • Los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) por Fuerza mayor planteados con ocasión del Covid-19 podrán ampliarse como fecha tope hasta el 30 de junio, y que el levantamiento del estado de alarma no supondrá el cese de las medidas que exoneraba a las empresas de las cotizaciones y del pago de las nóminas.

 

  • El decreto deja dudas entre el modo de aplicar el Erte que sea por fuerza mayor total (es decir, que hasta el 30 de junio las empresas no vuelvan a la actividad) o parcial (en los que se podría recuperar parte de la actividad con reingreso de trabajadores paulatinamente, pero no se sabe, si ello afecta a la totalidad de la plantilla o a unos trabajadores sí y a otros no, al decir “ primando la reducción de jornada”???)

 

  • Se da diferente trato a los distintos supuestos de Erte por causas de fuerza mayor – total o parcial según las empresas se vayan recuperando- a los efectos del % de exoneración de la cotización a la seguridad social

 

  • Viene a permitir la solicitud de un Erte especial por el COVID 19 por causas económicas, técnicas, organizativas o productivas, concatenado a la finalización de otro previo de fuerza mayor, pero no se dice hasta cuándo se podrá solicitar y cuánto abarca el alcance temporal de las medidas.

 

  • Las medidas extraordinarias están sujetas al compromiso de la empresa de mantener el empleo (es decir, no realizar despidos) durante el plazo de seis meses desde la fecha de reanudación de la actividad. Regulando lo casos en los que se no se entienda incumplido el compromiso de mantenimiento. Pero como la medida solo se refiere la Disposición adicional sexta que lo regula los Ertes del art 22 del RDLey 8/2020, que son los de fuerza mayor, se ha perdido la posibilidad de extender los efectos de lo que se ha de entender o no por incumplimiento de mantenimiento de empleo, para los del art 23 de mismo RDLey, que son los de las causas económicas, técnicas, organizativas y productivas. Y así se abre un nuevo campo a la especulación ya la inseguridad jurídica.  

 

  • Y con el fin de no descapitalizar a las empresas el RDLey 18/2020,  incorpora una medida de carácter mercantil, que entró en vigor el 13 de mayo de 2020 y que debe ser considerada por las empresas que se hayan acogido al régimen especial de ERTE basados en las causas recogidas en el artículo 22 del RDLey 8/2020, y que  utilicen los recursos públicos destinados a los mismos, -salvo para empresas que a 29 de febrero de 2020 tuvieran menos de 50 personas trabajadoras o asimiladas, en situación de alta en la Seguridad Social-. en este caso las empresas:

 

1.- No podrán proceder al reparto de dividendos correspondientes al ejercicio fiscal en que se apliquen estos expedientes de regulación temporal de empleo, excepto si devuelven previamente el importe correspondiente a la exoneración aplicada a las cuotas de la Seguridad Social.

2.- No se tendrá en cuenta el ejercicio en el que la sociedad no distribuya dividendos en aplicación de lo establecido en el párrafo anterior, a los efectos del ejercicio del derecho de separación de los socios cuando la sociedad en determinados supuestos no acuerde el reparto (que se regula en el artículo 348 bis.1 de la Ley de Sociedades de Capital).

 

Todas estas medidas aparecen cuando las empresas serias ya tienen formuladas sus cuentas anuales, o incluso ya aprobadas, o hechas sus previsiones, pues muchas empresas ya se tienen hechos sus números y sus cuentas para con sus socios.

 

Como se puede observar, el enfoque ante los nuevos retos, no es solo el estrictamente laboral, sino que hay que analizar profesionalmente cada caso, contemplando, a la empresa en todas las caras del prisma que componen su integridad: mercantil, fiscal, contable, financiera, y como no el de los recursos humanos. En fin, se volverá a rectificar sobre lo rectificado, y esta vez, propongo que se haga ya en los Jardines del Moro, y de fondo con la música para los reales fuegos de artificio de Haendel.

 

 

 

 

 

 

Fernando Simón-Moretón Martín

Abogado. Asesor Fiscal y Contable