En marcha el proyecto para reparar las filtraciones que mantienen apuntalado el sótano del mercado San Bernardo

Fomento analiza el proyecto previsto para gastar un millón de euros en arreglar el forjado del suelo de la primera planta y poder destinar el sótano a locales vecinales.

El proyecto de un millón de euros para arreglar la delicada situación del suelo-entreplanta del mercado de San Bernardo y poder instalar en el edificio depencias vecinales va a dar un paso adelante este próximo martes. La comisión informativa de Fomento tiene previsto analizar el proyecto para reforzar, impermebilizar y reparar el forjado de la planta baja de este edificio, aquejado de problemas de filtraciones por el agua utilizada para la limpieza del lugar, y que lo ha deteriorado hasta el punto de necesitar ser apuntalado.

 

En 2018, se anunbció una actuación para transformar el sótano y ponerlo a disposición de vecinos y asociaciones espacios para la realización de sus actividades. En concreto, se acondicionaron más de cerca de 900 metros cuadrados de superficie gracias a una inversión prevista de 792.000 euros. La actuación consistía en adecuar el local que está en el sótano del mercado con espacios adecuados además de mejorar la accesibilidad del mismo. 

 

Pero entonces surgieron los problemas con el suelo que es techo del sótano. Los técnicos detectaron que el suelo estaba "deteriorado por las filtraciones de agua procedentes del uso ordinario de los puestos del mercado hasta que se realicen las obras necesarias para su eliminación". Esas obras son parte de este proyecto que ahora englobará el arreglo y la reforma.

 

Mientras tanto, la construcción estará apuntalada. Hace unas semanas, el Ayuntamiento de Salamanca sacó un contrato para el alquiler de material de apuntalamiento para el suelo de planta baja (o techo de sótano), contrato en el que se gastarán más de 21.000 euros con IVA. 

 

El tiempo que va a estar en esta situación se desconoce, pero la duración del contrato de alquiler es de un año desde su formalización, con posibilidad de prórroga anual por un máximo de otro año más si el Ayuntamiento lo estimase procedente. De hecho, el valor sin IVA del contrato es de 34.000 euros (17.000 por cada año sin impuestos), con lo que ya está contemplado que la situación se alargue hasta dos años.