“En ese gol ha sonado un estruendo. Se caía el estadio”

Jorge D’Alessandro se encontró con el Salamanca que quería ver “en cuanto a intención y en cuanto a estilo. Quizás hubo un poco de aceleración porque en los sitios que hemos controlado el partido, que es por fuera, nos faltó un poco de tranquilidad. Es lógico que el equipo esté acelerado porque tiene ansiedad por ganar”, señaló.
T. S. H.


El de ayer fue un día redondo. “Tengo que agradecer a la prensa que ha reaccionado a ese SOS planteado y creo que se ha demostrado. El futbolista desde el campo lo percibía, se sentía a gusto. Este rival es difícil y el equipo nuestro ha sabido encontrarle las zonas vulnerables”. Señaló algunos puntos a corregir. “Ellos han tenido dos oportunidades a balón parado, que provocaron un poste y una mano impresionante de mi portero. En fútbol elaborado no superaron nuestro dispositivo defensivo nunca y eso es importante para mí. Hemos ganado justamente porque lo hemos currado”, apuntó.

Tras el 1-0 “creo que lo cerramos bien. Pinchamos la pelota y lo que se me hicieron largos fueron los últimos cuatro minutos. Su solución era el fútbol directo y ahí estuvimos nosotros bastante sobrios, en primera y segunda jugada. Defendimos con mucha fuerza, sobre todo la pareja de centrales estuvo impecable y sobre todo Ander Murillo ha sido espectacular, excepcional y por encima de la media”.

Se vio al Salamanca de Segunda División que él espera ver. “Un equipo armado, con criterio, se ha jugado por fuera, se han manejado los tiempos de juego con verticalidad. Ni la Real Sociedad juega así. Que puede jugar mejor, estoy convencido pero nosotros hemos jugado un partido de la categoría. El equipo ha estado a la altura pero ¿cómo voy a prometer que un equipo que está en descenso juegue como el Barcelona?”, se interrogó. “Sobre todo por bandas los laterales siempre se ofrecieron, siempre dieron salida clara y eso era importante porque nosotros no queríamos caer en la trampa de ir al choque con ellos. Intentamos circular por fuera que era la zona vulnerable y tanto Rossato como Gañán han tenido un papel preponderante”, aseveró.

Habló después del estado anímico del equipo tras una victoria que se les había puesto muy cara desde hace mucho tiempo. “La palabra clave ahora es prudencia. No hay ninguna varita mágica y los jugadores saben que tienen que sufrir muchísimo y eso es cosa de todos. Los aficionados, igual. Quedan aquí cuatro finales en casa y después que nos acompañen a Vallecas y donde haga falta”.

Agradeció el apoyo del público. “Había ambiente futbolero. Ese gol ha sonado como un estruendo. El estadio se caía y esa sensación es buena”, finalizó el técnico argentino del Salamanca.