"En el País Vasco se ha asumido que ETA se ha acabado y la gente ya está en otro registro"

'Sangre, Sudor y Paz: la Guardia Civil contra ETA' hace 20 años seguramente no se habría podido publicar en España pero hoy, que la guerra ha acabado, da voz a aquellos que combatieron y finalmente redujeron a la más inoperancia a la banda asesina. 

'Sangre, Sudor y Paz: la Guardia Civil contra ETA', es el título del último libro del aclamado escritor Lorenzo Silva junto con el coronel Manuel Sánchez Corbí y el periodista freelance Gonzalo Araluce. Un libro sobre ETA y sobre sus víctimas que hace algo más de un década era casi imposible ver publicado en España porque los complejos y los miedos han desaparecido y se puede escribir sin necesidad de "equidistancia". 

 

No es un libro neutral y tampoco lo es el relato que contiene. Su asunto, el nacimiento, auge, caída y extinción forzada de uno de los grupos terroristas más letales y persistentes del último siglo en Europa Occidental, está narrado desde un lado de la grieta que su actuación provocó en el seno de las sociedades vasca y española: en particular, desde el lado de quienes lo combatieron y finalmente lo redujeron a la más absoluta inoperancia. Esta es, por tanto, la historia de la lucha contra ETA tal y como la vivieron los guardias civiles y sus familias.
 

 

El libro ha sido presentado en Salamanca y de él y de lo que se cuenta en él ha hablado el coronel Manuel Sánchez que reconoce que se trata de una historia "triste, de una página triste de nuestra historia porque todo el mundo recuerda como durante días en los Telediarios se abría con noticias de atentados, muertos, bombas. Aquí se cuenta todo y como fue posible que desde ese estado en que vivíamos hayamos podido llegar a este en el que la gente de 20 años apenas sabe lo que es ETA. Efectivamente es una historia triste que acaba bien".

 

Una realidad que, con la perspectiva actual, nos lleva a pensar si se pudo acabar antes con ella o no. "Cuando se sabe el final de la película es fácil ver qué se podía haber hecho mejor. Algunas seguro aunque creo que en general, lo que podríamos haber hecho mejor es que el Estado de Derecho, que es el que derrota a ETA, tenía que haberse quitado antes los complejos y haber abordado con cambios de leyes lo que hicimos en el año 2000 en el pacto entre los presidentes Zapatero y Aznar. Todo el mundo sabía que el entorno de ETA era ETA. El resto fue todo un poco una evolución lógica de los cuerpos de policía y de la degeneración de ETA".

 

También hubo situaciones, como el GAL, que hicieron daño a esa lucha y así lo reconoce. "En general los errores del Estado, que alguno hubo, se pagan. Ese lo fue pero pequeño si se compara con la maldad de los malos".

 

De aquella lucha contra ETA se han sacado lecciones para la lucha antiterrorista internacional de ahora. "Se ha aprendido muchísimo. De hecho en España tenemos una manera de afrontar cualquier terrorismo que no tienen en ningún país europeo. No porque seamos más listos sino que durante 50 años nos han castigado tanto que han hecho que aprendieramos técnicas, procedimientos, cambios legislativos, maneras de afrontar un montón de situaciones. La parte buena de estos 50 años es que estamos mejor preparados para afrontar los retos de hoy en día como es el terrorismo yihadista que es distinto pero en mucha parte del trabajo, se puede hacer igual". 

 

No cree que en el repunte de que se reproduzcan las conductas del pasado con ETA. "Hoy por hoy salvo algún hecho muy puntual, como puede ser Alsasua, no se puede decir que hay repunte de nada. En el País Vasco la gente ha asumido que la guerra se ha acabado, que ETA se ha acabado, que el Estado ha vencido y la gente ha cambiado el registro y ahora está en otra cosa".