"En Cruz Roja encontré exactamente lo que buscaba como voluntario"

Mariano Hernández de Arriba es uno de los voluntarios más veteranos de Cruz Roja Salamanca. Junto a otros 12 compañeros, el pasado 3 de diciembre recibió un homenaje por una década de entrega y dedicación a los demás, por 10 años en los que de manera activa y constante ha sido voluntario de esta organización no gubernamental.

 

El presidente de Cruz Roja Salamanca, Jesús Juanes, agradecía hace unos días públicamente la labor que realizan todos los voluntarios y voluntarias de la institución y, en concreto, ensalzaba la decisión que en su día tomaron. En su opinión, querer ser voluntario es optar “por un modelo de vida de ayuda a los demás; una elección que refleja una forma de vivir, un planteamiento vital”. Precisamente, eso es lo que se percibe cuando se conversa con uno de esos voluntarios, en concreto con Mariano Hernández de Arriba, que desde hace una década colabora activamente con Cruz Roja Salamanca.

 

 

- ¿Por qué decidió ser voluntario?

 

- Cuando me jubilé, me encontraba con ánimo y con tiempo para realizar alguna actividad solidaria y se me ocurrió acércame a Cruz Roja. Aquí encontré exactamente lo que yo buscaba.

 

- ¿Y qué buscaba?

 

- Ayudar a los demás, colaborar en actividades que fueran en beneficio de la comunidad, y, especialmente, de las personas más necesitadas.

 

- Una vez dentro, ¿encontró lo que esperaba?

 

- Sí, por supuesto, siempre me he sentido muy a gusto en Cruz Roja. He encontrado compañeros con los que he formado un grupo de amigos muy activo y a los que me siento muy unido. Y con el personal de Cruz Roja ha ocurrido lo mismo, siempre me he encontrado arropado, son muy amables conmigo.

 

 

- ¿Cómo es ser voluntario? ¿Le afecta de alguna manera estar tan cerca de personas que están pasando por un mal momento y necesitan ayuda?

 

- Realmente, al final estar con ellos es muy satisfactorio. Trabajamos mucho con inmigrantes y son todos muy agradecidos. Con cualquier cosa que reciben, cualquier favor que les haces, te lo agradecen muchísimo, con nosotros son estupendos. Incluso, a veces quieren hacerte regalos, que, claro está, nunca aceptamos. Jamás he tenido problemas con ellos.

 

- ¿Aporta mucho ser voluntario?

 

- Mucho, muchísimo, pero partimos de la base de que, para ser voluntario de Cruz Roja, ya tienes una filosofía de vida concreta, de ayudar en todo lo posible a los demás. Vives con ese concepto, que lo que haces es ayudar, no cuesta nada hacerlo. Y realizar esta actividad es tan satisfactorio que siempre merece la pena.

 

 

- Tantos años como voluntario de Cruz Roja, 10 años, dan para mucho. ¿Qué labor hace en estos momentos?

 

- Dos días a la semana estoy en el Programa de Empleo, concretamente en el Aula Activa. Y otro, en el área de sensibilización con los colegios que solicitan conocer la organización. Es una Unidad didáctica para que los niños conozcan la labor voluntaria de Cruz Roja.

 

- Entonces está con adultos y con niños.

 

- En el primer caso, con personas sin empleo, y lo que hacemos es motivarles para que busquen trabajo, sobre todo a través de Internet; trabajamos para que tengan acceso a todo aquello que les pueda conducir a lograr un empleo. A veces, hay que enseñarles, incluso, cómo funciona un ordenador, otras veces a hacer un curriculum o una carta de presentación. Y con los niños, me encanta esa actividad, porque además yo era profesor de Secundaria. Trabajar con los niños es muy gratificante y ellos también se divierten mucho.

 

¿Intenta promover el voluntariado entre las personas de su entorno?

 

- Sí, siempre les cuento a mis amigos lo que hago, lo bien que me siento y lo bien que me lo paso. Que es una actividad que se puede llevar perfectamente, que se puede compaginar con nuestra vida, que no cuesta nada y, además, incluso es beneficiosa porque te permite tener una meta cada día, mantenerte activo.

 

 

- ¿Por que eligió Cruz Roja?

 

- Consulté en varias ONGs, pero Cruz Roja era la que más se ajustaba a mi modo de pensar, a mis valores e ideología.

 

- ¿Ser voluntario tiene un momento en la vida?

 

- Cualquiera puede hacerlo y en cualquier momento. A los niños, siempre les cuento que desde los 16 ya pueden ser voluntarios, con autorización de los padres, pero que desde los 18 es su decisión. Ser voluntario es ayudar, es colaborar y, eso, si se quiere, cualquiera puede hacerlo.