Empresas, negocios y sector turístico 'al límite' en Salamanca temen un daño de reputación por quedar en fase 2
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Empresas, negocios y sector turístico 'al límite' en Salamanca temen un daño de reputación por quedar en fase 2

La decisión de la Junta de dejar a la provincia en bloque sin avanzar puede marcar la imagen de Salamanca y la recuperación de muchas empresas.

La economía de Salamanca, especialmente en la capital, teme que la decisión de dejar a la provincia en bloque en fase 2 se traduzca en un daño reputacional en el futuro para el turismo y otras actividades y en un golpe irreparable para muchas empresas que están "al límite" de sus fuerzas y que esperaban el avance a la siguiente fase, con más posibilidad de explotar aforos en bares y restaurantes, como la única manera de ponerse en marcha sin grandes pérdidas.

 

Así se ha manifestado en las primeras horas después de que la Junta haya confirmado su decisión de dejar a cuatro provincias en fase 2, entre ellas Salamanca, y pasar el resto de la Comunidad a fase 3, algo que tiene que refrendar esta tarde el Ministerio de Sanidad. Los motivos, una situación epidemiológica no todo lo buena que debería según la consejería y, en el caso de Salamanca, la proximidad y relaciones con Madrid.

 

El concejal de Turismo, Fernando Castaño, asegura que puede producirse un daño "porque cualquiera que se esté planteando algún viaje va a mirar con lupa las zonas en las que se ha ido más tarde en las fases" y advierte de posibles consecuencias con el turismo madrileño. También asegura que tiene conocimiento de empresas, negocios y establecimiento del sector turístico "que están al límite" se habían preparado ya para pasar a fase 3 "interrumpiendo ERTEs" para incorporar personal. La primera teniente de alcalde, Ana Suárez, también ha alertado sobre el posible daño en la reputación de sectores como el turismo y la hostelería, y de manera general a la imagen de Salamanca por una decisión así.

 

En este sentido, la patronal Confaes ha pedido explicaciones a la administración regional por la decisión de no pasar a fase 3, como ha hecho Cecale a nivel Castilla y León en defensa de las provincias que quedan atrás.

 

En su opinión, esta decisión, de máxima gravedad, supone una terrible noticia para los empresarios de Salamanca, pues el freno que desde el Gobierno regional se está poniendo a que estas provincias pasen a la fase 3 las conduce a una situación de clara desventaja competitiva, y supone un serio quebranto a las expectativas de recuperación, en una situación extremadamente complicada para quienes se ven privados de ejercer una actividad económica que se considera vital en unos momentos tan delicados.

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