Empieza el derribo del emblemático Edificio España de Salamanca

Las obras durarán tres meses y cuando terminen no quedará nada de uno de los edificios más reconocibles de la Plaza de España.

Las obras de derribo del emblemático Edificio España han empezado este lunes por la mañana y se demorarán durante los tres próximos meses. La construcción constituye uno de los elementos más reconocibles del centro de Salamanca y de su plaza de España, pero carece de protección patrimonial y la propiedad no está obligada a mantener la fachada como ya autorizó el Ayuntamiento de Salamanca.

 

Las obras de derribo han empezado esta misma mañana por el interior del edificio y se llevará a cabo de esta forma, de dentro hacia fuera. La empresa tiene previsto que las obras se prolonguen durante tres meses y al final quedará sólo el solar totalmente despejado. La licencia de derribo se concedió el pasado mes de noviembre

 

La comisión informativa de urbanismo del Ayuntamiento de Salamanca concedió de una tacada las licencias de derribo del actual edificio España y la de construcción del nuevo que estará destinado a garajes y viviendas de lujo. Una vez se superó el problema de la licencia para el bingo que alberga el actual edificio, no había obstáculo para permitir el proyecto que ha promovido la sociedad propietaria, pero con el trámite definitivo se confirma que el derribo afectará también a la fachada y que no quedará nada de un edificio que forma parte de la imagen urbana de Salamanca.

 

Por este motivo, la licencia estuvo sobre la mesa durante unos meses al analizarse la posibilidad de conservar algún elemento para el futuro. La solución la propusieron los concejales Fernando Vegas y Arturo Santos, que plantearon pedir a los propietarios que conserven la fachada. El equipo de Gobierno asumió la propuesta ante la magnitud de la decisión de hacer desaparecer esta fachada. Y es que el edificio lleva ahí más de 60 años y se ha convertido en una estampa conocida por todos los salmantinos. Por eso, se decidió consultar a la comisión técnico artística sobre el mejor criterio.

 

Tras unas semanas, el Ayuntamiento de Salamanca dictaminó que el valor del edificio, y de su fachada en concreto, no era impedimento para el derribo. El edificio no está catalogado y tampoco recibió protección tras el último PGOU. De hecho, tampoco tienen valor sus elementos ornamentales: son de piedra sintética y eso desvanece cualquier opción de obligar a conservarlos, como se planteó. Como única medida para el recuerdo, se ha recomendado que en las zonas comunes del nuevo edificio que ocupará el mismo solar se conserve un plano o una fotografía del edificio que se va a derribar.