Elena Diego pone fin a "cinco años de una gran injusticia"

La exsenadora salmantina asegura que la sentencia es “clara y contundente”.

La exsenadora socialista Elena Diego ha mostrado su satisfacción porque el Tribunal Supremo ha dictado una sentencia “clara y contundente” y pone fin a “cinco años de una gran injusticia”.

 

Así lo ha señalado en su primera rueda de prensa tras conocer que la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo le ha absuelto del delito de prevaricación administrativa del que había sido acusada por la contratación irregular de dos monitoras en 2008, cuando era alcaldesa de la localidad salmantina de Villamayor de la Armuña (Salamanca).

 

Acompañada por el secretario general del Partido Socialista en Castilla y León (PSCyL), Luis Tudanca, de la concejala también llevada a los tribunales por este mismo caso, Candi Egido, y de vecinos y algunos compañeros del partido como el secretario provincial en Salamanca, Fernando Pablos, Elena Diego ha querido dar las gracias a los que las han apoyado durante este tiempo.

 

La exsenadora ha dicho que dejó el cargo, sin que nadie le invitara a dejar sus responsabilidades públicas, para defenderse y para evitar un “coste político” al PSOE después de que la llevaran a los tribunales , a pesar de que, según sus palabras, nunca se benefició del cargo y que nunca actuó “en contra de la ley”.

 

En cuanto a si volverá a la vida política, una vez que Luis Tudanca ha dicho que “tiene las puertas abiertas, la salmantina Elena Diego ha apuntado que “hay una política de verdad, que es buena y necesaria” pero ha insistido en que necesita tiempo para “descansar”  y que no estará en “la primera línea”.

 

“En este momento”, ha continuado, tiene que “hacer otras cosas” y “recuperar” su vida. Además, ha reconocido que para estar en política es “necesario” estar al cien por ciento y que ella no se encuentra “con fuerzas”.

 

Respecto a los apoyos, ha agradecido el ánimo de los vecinos de Villamayor “antes incluso” de salir la sentencia, como de familiares, amigos y compañeros de la vida política, entre ellos también del Partido Popular.

 

No obstante, aunque ha valorado el “cariño” de la gente, también ha reconocido que al principio tanto ella como Candi Egido se sintieron “un poco solas”, incluso desde su propio partido político.