Elefante con furgonetas

La estatua de Miquel Barceló, rodeada de los inquilinos habituales de la Plaza Mayor: un ejército de vehículos en carga y descarga.

El gracioso elefante de Barceló se ha librado de las feísimas vallas que le han acompañdo desde que fue instalado. La presencia de la enorme estatua ha ganado mucho ahora que se puede ver perfectamente y que se está terminando la peana. Sin embargo, hay una compañía de la que no se va a librar en todos los meses que va a durar la exposición: la de las furgonetas de reparto.

 

Esta misma mañana, no menos de 25 vehículos de mercancías circulaban en el interior de la Plaza Mayor en el horario de carga y descarga. Es el baile habitual de todas las mañanas, en el que los transportistas que abastecen a bares y restaurantes de la plaza y alrededores se van a encontrar con un nuevo inquilino hasta el próximo mes de octubre. Un inquilino que sumar a la celebración de ferias y conciertos (ya veremos qué pasa en Ferias y Fiestas), al desmontaje de farolas y bancos (esta vez, arrancados literalmente)...