El Victoria Adrados tendrá inquilinos a finales de 2019 tras acumular más de dos años de retraso

Construcción del nuevo centro Victoria Adrados.

El alcalde da una nueva fecha para finalizar el nuevo centro, un compromiso que adquirió en 2011 antes de ser elegido: se marchará sin que se haya terminado.

El proyecto del Victoria Adrados tiene todavía otro año por delante y acumulará más de dos años de retraso cuando, previsiblemente a finales de 2019, esté terminado y puedan entrar a vivir las primeras personas que accedan a este proyecto de viviendas tuteladas. Eso si se cumplen los plazos, que han experimentado diversos contratiempos hasta convertirse en el proyecto más largo de la 'era Mañueco'. De hecho, se inició antes de que fuera alcalde y se terminará con Fernández Mañueco fuera del Ayuntamiento.

 

Fernández Mañueco ha visitado este jueves las obras de un compromiso que adquirió cuando era consejero de la Junta, aunque la idea fue de su antecesor en el cargo, Julián Lanzarote. Después, en 2012, ya como alcalde, Mañueco asumió el proyecto. No fue hasta principios de 2013 que la Junta empezó a desalojar el edificio y en abril de 2014 se firmó la cesión definitiva de los terrenos que permitía poner en marcha el proceso. Desde entonces, se han dado a conocer los detalles del proyecto hasta en dos ocasiones, además de los sucesivos anuncios de licitación, adjudicación e inicio de obra. 

 

El alcalde ha visitado este miércoles la construcción a la que le queda bastante camino por delante. Ha anunciado que los primeros inquilinos del centro social, con viviendas para personas con problemas de movilidad, podrían entrar a finales de 2019. Para entonces habrán pasado dos años y medio desde la fecha que ofreció el alcalde para la entrada en funcionamiento. En febrero de 2015 presentó el proyecto por primera vez y anunció su finalización para mediados de 2017. En septiembre de 2017, ya fuera de ese plazo, volvió a presentar el proyecto y se aceleraron trámites con la esperanza de que estuviera listo en mayo-junio de 2019. La obra empezó finalmete en septiembre de 2017 con el derribo del antiguo colegio, y con dos años de plazo.

 

Ya se está trabajando en la elaboración de los baremos para la adjudicación de las viviendas, los cuales se prevé que estén listos en el primer trimestre del año, lo que permitirá que la habitabilidad de las viviendas sea posible a finales del año 2019. El nuevo centro Victoria Adrados ofrecerá 45 viviendas accesibles para personas mayores o con problemas de movilidad, 240 nuevas plazas de aparcamiento para paliar los problemas de aparcamiento de la zona y ampliará los espacios de participación ciudadana.