El viaje de Valladolid a Salamanca, un festival de baches y traqueteos en una A-62 de nuevo desastrosa

Una señal de firme en mal estado de la autovía A-62. Foto: F. Oliva

La autovía, especialmente en dirección Salamanca, vuelve a estar en mal estado dos años después de una "reparación superficial" de 6 millones de euros.

Poco más de dos años ha durado la 'alegría' para los usuarios de la autovía A-62, especialmente para aquellos que hacen el trayecto en dirección Salamanca desde Valladolid. De nuevo, y tras una reparación de circunstancias en la que se invirtieron más de 6 millones de euros, el trayecto desde Tordesillas a Salamanca es un festival de baches y traqueteos, trufazo de tramos en los que las propias señales avisan del mal estado del firme.

 

El mal firme de la A-62 es un asunto casi endémico. Hace más de dos años, estuvo durante meses en un estado lamentable que ya denunció TRIBUNA y que provocó innumerables roturas de lunas por la gravilla suelta que había sobre su destrozado firme. Tanto, que muchos conductores optaron por circular por la nacional mientras Fomento limitaba la velocidad de circulación en la autovía por el mal estado de la capa asfáltica.

 

Ahora, la situación vuelve a ser similar. No en el trayecto desde Salamanca en dirección Valladolid, sino en el inverso. El viaje hacia Valladolid goza ahora de un tramo completamente nuevo que coincide con el trayecto que se interna en la provincia de Zamora, y que es una auténtica alfombra. El resto tiene todavía baches y está pendiente, desde Tordesillas, de una ambiciosa actuación de mejora para hacer un tercer carril y mejorar la capacidad de vehículos.

 

El problema llega en el trayecto de vuelta dirección Salamanca. Desde Tordesillas son numerosos los tramos marcados con la señal de esta información, que avisa del peligro por grava suelta. Están ahí desde hace tiempo mientras el firme está cada vez más bacheado y convierte el viaje en un bamboleo constante que hace el trayecto muy incómodo. Por ahora, eso sí, no se ve asfalto descarnado.

 

Debajo de esos baches omnipresentes está el nuevo firme que se dejó así hace un par de años, cuando Fomento decidió actuar por lo que dijo había sido un deterioro prematuro del firme en la A-62 entre los puntos kilométricos 156 y 235 por las inclemencias del tiempo en 2017 y 2018. En marzo de 2018 se anunció la actuación que se concretó en la extensión de una delgada capa de un par de dedos de mezcla asfáltica con un contrato de 6,4 millones de euros. Las obras se realizaron en mayo de 2018, pero poco más de dos años después esa "reparación superficial mediante el extendido de una capa delgada de microaglomerado" ya no da más de sí.