El TSJ de Castilla y León 'tumba' otra pretensión de la Fundación Franco de devolver al dictador a la Plaza Mayor
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El TSJ de Castilla y León 'tumba' otra pretensión de la Fundación Franco de devolver al dictador a la Plaza Mayor

Nuevo 'revolcón' a la fundación franquista que petende devolver la efigie del dictador, retirada hace más de dos años, a la plaza.

El medallón de Franco se quedará donde está: metido en un almacén a la espera de que se decida qué hacer con él. Así lo ha vuelto a reiterar el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León que da la razón al salmantino Domingo Benito y al abogado Gorka Esparza, las dos personas clave en el proceso de retirar la efigie del dictador de la Plaza Mayor. Y lo hace frente a una nueva pretensión de la Fundación Franco de revertir la sentencia que obligó a eliminar este vestigio de la monumental plaza y darle la vuelta a una decisión histórica. Un momento decisivo en el proceso de eliminar los vestigios franquistas de Salamanca.

 

En un reciente auto, el TSJ CyL desestima una petición de la fundación de exaltación del dictador para intentar anular la sentencia que dio sentido a la retirada del medallón. Lo hace condenando en costas a la demandante y dando la razón, de nuevo, a Domingo y Esparza. La sentencia del tribunal superior confirma la resolución de un juzgado de Salamanca desestimando la demanda de la fundación que pretendía que se anular la resolución del Ayuntamiento de Salamanca que fundamentó la decisión de acabar con la presencia de esta representación del dictador en la plaza salmantina.

 

Con su resolución, el TSJCyL confirma de nuevo que el medallón no volverá a la Plaza Mayor y emplaza a la Fundación Franco a acudir al Tribunal Supremo para intentar un recurso de casación, una última opción a la desesperada ya que no son muchos los pronunciamientos que superan la criba necesaria para que el Supremo entre en materia.

 

Tras la retirada del medallón, la fundación franquista presentó una demanda contra el Ayuntamiento de Salamanca porque consideraba que la resolución que hizo posible la retirada del medallón era nula, y con ella el propio hecho de eliminar este elemento. La fundación aseguraba que no se había consultado a la Unesco y que la comisión territorial de patrimonio, que tuvo la clave al decidir que no había motivo para mantener el medallón en su sitio, había obrado en base a un informe no válido y no había sido comunicado a la fundación.

 

Tras la demanda al propio ayuntamiento, la fundación de exaltación del dictador implicó también a la Asocación de Defensa de la Ley de Memoria Histórica y Retirada de Símbolso franquistas y a Domingo Benito y María José Herrero, ya que estos se han presentado como codemandados voluntarios para defender la legalidad de lo decidido por el Ayuntamiento. El primero es, junto con el abogado Gorka Esparza, quienes ha apechugado con los complicados procesos para conseguir la retirada no solo del medallón, sino de símbolos franquistas repartidos por la ciudad como la efigie del dictador en el salón de plenos. Benito y Esparza han salido airosos de todo el proceso, los juzgados les han dado la razón siempre frente a todo tipo de oposición y suyo es el mérito de lo ocurrido