El Tribunal de Cuentas dice que se pagaron indebidamente facturas del programa 'Millenials'
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El Tribunal de Cuentas dice que se pagaron indebidamente facturas del programa 'Millenials'

El programa, que el alcalde anunció como 500 primeros empleos para jóvenes, no ha alcanzado el nivel de inserción requerido, a pesar de lo cual se han pagado facturas.

El Tribunal de Cuentas cuestiona los contratos que se han pagado para desarrollar el plan Millenials, la principal apuesta del equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Salamanca por la formación y la inserción laboral de jóvenes. El programa, cuya eficacia es muy cuestionada, lo han desarrollado durante los últimos años el consistorio y la Fundación de la Escuela de Organización Industrial tras el convenio firmado por el alcalde, Alfonso Fernández Mañueco, en 2016.

 

El objetivo del plan era, tal y como anunció el alcalde, crear 500 empleos que serían las primeras oportunidades laborales para otros tantos jóvenes. En realidad, han sido 88 contratos para 141 jóvenes que terminaron su formación en las ediciones 2016 y 2017, las previstas, cifras muy lejos de lo anunciado. El problema es que no ha habido suficiente nivel de inscripción y los cursos no se han completado. A pesar de ellos, se han pagado importantes cantidades, y eso es lo que cuestiona el Tribunal de Cuentas.

 

El órgano fiscalizador ha emitido un informe sobre los contratos de la EOI en los ejercicios 2016 y 2017. Analiza un amplio ramillete de contratos, y entre ellos hay varios con el Ayuntamiento de Salamanca. El tribunal pone el foco de manera específica en un contrato que revela el escaso éxito del consistorio con este programa y las facturas que se pagaron. Según reza en su informe, "durante la ejecución del contrato se ha constatado que en algunos casos libró facturas en concepto de inserción laboral sin tener derecho a ello, al no haber logrado el nivel de inserción del 60% de los alumnos participantes en la correlativa acción formativa, facturas todas ellas pagadas por EOI".

 

El tribunal pone los ejemplos de un curso de “auxiliar administrativo” en el que se logró la inserción de dos de los diez alumnos que participaron en la misma, por lo que siendo seis el objetivo de inserción no debería haberse facturado por esta fase, tal y como hizo el adjudicatario; en el curso de “redes sociales” se logró la inserción de seis de los trece participantes, sin lograrse el objetivo de ocho que daba derecho a facturar, pese a lo cual el adjudicatario facturó por este concepto, indebidamente; en la acción formativa “gestión hotelera”, siendo siete el objetivo de alumnos a insertar solo se insertó a cinco de los doce participantes, pese a lo cual el adjudicatario facturó por este concepto, sin tener derecho a ello; finalmente, en el curso “técnico comercial” se logró la inserción de tres de los diez participantes, y sin embargo se facturó por la fase de inserción sin haberse cumplido el objetivo de seis marcado en el PCT. 

 

Estos son algunos de los cursos que se dieron para alcanzar ese objetivo de los 500 primeros empleos, aunque en realidad fueron muchos menos. El programa se queda lejos de sus objetivos en alumnos y contratos. El resultado: 1.355.000 euros en subvenciones que se pierden por la falta de capacidad de convocatoria. El programa tiene un coste de 2 millones de euros, de los cuales 1,8 llegan de fondos europeos; la aportación municipal es de 162.000 euros. Pero esos fondos sólo se reciben si se cumplen los objetivos de cursos y puestos de trabajo: se paga por cada alumnos al que se forma y se inserta laboralmente.

 

Fernández Mañueco presentó el programa Millenials como parte fundamental de sus propuestas de empleo joven en campaña electoral. En su día, anunció dos convocatorias en 2016 y 2017 para un total de 500 plazas, 250 cada año. Para todas ellas se anunciaba que los seleccionados recibirían formación en una primera fase y, después, serían contratados en empresas que se apuntaran al programa. El resultado final de las dos primeras convocatorias, según ha cifrado el propio alcalde esta mañana, son 88 contratos para 141 jóvenes que han terminado la formación. Números ambos muy lejos de las 500 oportunidades de empleo anunciadas en su día.

 

El problema es que el programa no ha tenido el tirón esperado y no ha cubierto todas las plazas disponibles. Ya para la primera convocatoriaquedaron vacantes un 25% de las plazas de formación, y sólo 91 terminaron la formación en ocho cursos diferentes, siempre según datos municipales. Además, sólo 77 de estos jóvenes que han recibido formación han tenido su primera oportunidad laboral, y sólo 26 puestos se han cubierto con las empresas colaboradoras porque algunos perfiles no concordaban con lo que pedían. Y a pesar de que tienen una ayuda de 5.000 euros por contratación.

 

Los datos de la segunda convocatoria fueron parecidos, con otros 72 alumnos en formación de las 250 plazas ofertadas. Y ahora se pone en marcha una tercera (está prevista una cuarta), que justo empieza este lunes con 54 participantes en tres cursos (de entre 300 y 500 horas) para los que había 75 plazas disponibles, cien en total contando un cuarto curso previsto.