El tren Salamanca-Madrid llega tarde 689 veces en ocho meses por el mal estado de la vía

El tren rápido Salamanca-Madrid, a su paso por el viaducto sobre el túnel de la televisión.

El Gobierno reconoce una media de tres incidencias por día en la conexión ferroviaria Salamanca-Madrid. Dice que el 80% son culpa de la infraestructura ferroviaria y, en menor medida, de los trenes.

Hasta 689 veces tarde en ocho meses. Este es el dato que ha reconocido el Gobierno sobre los constantes problemas de la conexión ferroviaria Salamanca-Madrid, que de manera frecuente sufre retrasos, la mayoría generados por el mal estado de la vía. Una cifra oficial que constata los problemas de este servicio desde hace meses.

 

Según una respuesta parlamentaria, entre el 1 de enero y el 31 de agosto se han producido un total de 689 incidencias que han ocasionado retraso. Según la terminología que usa el operador ferroviario, se contabilizan como retrasos las llegadas a destino con más de cinco minutos sobre la hora prevista. Es decir, que en ocho meses los trenes de la conexión Salamanca-Madrid llegaron tarde casi tres veces al día.

 

La pregunta parlamentaria formulada por los diputados del PP es "sobre deterioro en las comunicaciones ferroviarias entre Salamanca y Madrid", sin especificar el servicio, aunque se refiere a los retrasos que ha estado sufriendo el tren rápido. En la respuesta parlamentaria no se hace referencia al servicio concreto, ya sea el de alta velocidad, el media distancia o el tren nocturno, que también hacen el trayecto con Madrid. Tampoco se especifica la entidad de los retrasos, que en ocasiones son prolongados por averías.

 

Según el Gobierno, el 78,5% de los retrasos contabilizados son imputables al estado de la infraestructura, es decir, a la vía, que afectan a limitaciones de velocidad, lo que obliga a incumplir horarios. Un 17,6% son imputables, según el Gobierno, al operador Renfe y, en menor medida, a averías en el material.

 

Sin embargo, las principales sospechas están en los fallos de los trenes. A esto, el Gobierno responde que "los trenes están sometidos a un riguroso plan de mantenimiento preventivo y cuando se produce una avería son inmediatamente derivados a los talleres para su reparación". Según la respuesta, el operador ferroviario monitoriza todos los trenes en tiempo real y cuando se produce una incidencia adopta las medidas pertinentes tendentes a minimizar en lo posible la afectación a los viajeros. A posteriori, se revisan las incidencias y la respuesta dada por si hubiera posibilidades de mejora en ocasiones futuras similares.

 

Por último, se indica que, en materia de infraestructura, para el 2020 están previstas actuaciones de mantenimiento tales como el tratamiento de trincheras, reparaciones puntuales en puentes y túneles fruto de la campaña de inspecciones, y actuaciones en enclavamientos de instalaciones de control, mando y señalización, además de continuar con la renovación de traviesas en algunos tramos de la línea.

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