El toque de queda y el cierre de bares hacen el 'milagro' en Salamanca: la provincia que más mejora
Cyl dots mini

El toque de queda y el cierre de bares hacen el 'milagro' en Salamanca: la provincia que más mejora

Las medidas para limitar el ocio nocturno logran rebajar la transmisión y la incidencia en Salamanca como no se consguió con el fallido confinamiento perimetral de la capital o la restricciones a la vida social de septiembre: es la proivincia que más ha bajado su incidencia.

De estar entre las dos peores a ser una de las dos mejores. Este es el cambio que se ha producido en la situación de la pandemia en Salamanca que, aunque todavía es más que complicada, se ha dado prácticamente la vuelta. De hecho, es la provincia que más mejora su incidencia acumulada, es decir, el número de nuevos casos de Covid que se confirman. Y lo ha hecho coincidiendo con las restricciones a la vida nocturna, el toque de queda y el cierre de las hostelería, que sí han funcionado, especialmente la primera, como no hizo el breve y fallido confinamiento perimetral de la ciudad. ¿Es sólo una casualidad? ¿Es este el motivo real?

 

El calendario y la evolución de los principales indicadores permiten una explicación. Según lo poco que sabemos del virus y la manera de frenarlo, las medidas tardan en trasladar su resultado a las cifras 10-14 días. El efímero confinamiento perimetral de la capital, el municipio más poblado de la provincia, se anunció el 16 de octubre; el toque de queda se implantó el 25 de octubre; el 30 de octubre entró en vigor el confinamiento perimetral de Castilla y León; y el 6 de noviembre se decidió el cierre de bares y restaurantes, además de centros comerciales y centros deportivos.

 

Según los datos de Sacyl, este lunes Salamanca se quedaba en 50 nuevos casos, una de las cifras diarias más bajas de los últimos meses. De hecho, desde finales de septiembre solo ha habido un día por debajo: los 46 del 18 de noviembre. Sin contar esta jornada, hay que irse a los 38 del 29 de septiembre para encontrar una cifra más baja: entre medias, casi dos meses con picos diarios incluso por encima de los 200. La cifra alcanzó su pico el 31 de octubre y desde la primera semana de noviembre ha ido bajando escalones. A las dos semanas del toque de queda bajó un escalón y, ahora, otra semana después y dos semanas más tarde del cierre de hostelería ha caído a su nivel más bajo.

 

 

El 'semáforo' Covid, el conjunto de indicadores que miden el riesgo de la pandemia en un territorio, confirma la evolución. Desde que el día 5 de noviembre se publicó el primer 'semáforo' han pasado 18 días y la situación ha cambiado: la incidencia ha pasado de 1.072 a 579 nuevos casos por 100.000 habitantes a 14 días, la mitad, y camino de su primera barrera psicológica. El resto de indicadores también han evolucionado a la baja.

 

Según la tabla, en 18 días Salamanca ha pasado de ser la segunda provincia con mayor incidencia con 1.072 casos, solo por detrás de Burgos, a ser la segunda por la cola con menor número, esos 579 que solo mejora Ávila con 527.

 

 

Y por último también ha mejorado en niveles de transmisión de la enfermedad como se puede ver en el gráfico superior, que se mide con el número reproductivo básico instantáneo, algo que solo se ha conseguido con varias semanas de medidas estrictas como el citado toque de queda y el cierre de bares. Cuando se aprobó el confinamiento perimetral de la ciudad de Salamanca, el número reproductivo de la provincia se disparó y pasó de estar por debajo de 1, que es el nivel recomendable, a 1,50 en pocos días.

 

Llegaba a su tope el 23 de octubre, poco antes de iniciarse el toque de queda, fue bajando hasta 0,78 el 7 de noviembre, repuntó ligeramente sin superar la barrera del '1', pero volvió a bajar tras implantarse el cierre de la hostelería el 6 de noviembre: desde entonces no ha dejado de caer hasta los 0,72 del último dato, el mínimo desde el mes de julio.