El toque de queda a las 20.00 horas deja un efecto limitado y no evita la montaña de casos y enfermos
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El toque de queda a las 20.00 horas deja un efecto limitado y no evita la montaña de casos y enfermos

La Junta justifica el toque de queda por la rebaja del 9% en la incidencia desde que se puso en marcha la medida y el freno a su crecimiento, pero no ha sido igual en todos los sitios. Antes se produjeron miles de contagios y se han llenado los hospitales.

La Junta de Castilla y León vive pendiente de que el Tribunal Supremo decida sobre la legalidad del adelanto unilateral del toque de queda a las 20.00 horas, que el gobierno regional defiende como legal y necesario, pero sobre cuyo encaje con el decreto de estado de alarma hay muchas dudas y variedad de interpretaciones. Mientras llega ese momento, la Junta asegura que ha sido y es una medida "eficaz y útil" y ha presentado cifras.

 

Según explicó el presidente de la Junta la incidencia ha caído un 9% desde el 16 de enero y la tasa de incidencia ha pasado de crecer un 147% a bajar un 11%. Es el resultado de tres semanas de "vaciar calles" dos horas antes. Sin embargo, esa mejoría ha sido desigual según los territorios, porque hay zonas que todavia están con la incidencia disparada, entre ellas, los 53 que han sido 'cerrados' por completo, con índices superiores a los 2.000 según los casos.

 

Sí es cierto que hace días que la incidencia a 7 y 14 días ha empezado a caer, pero es que hace casi un mes que terminaron las navidades. La incidencia ha dejado de subir al ritmo que subía, como también ha pasado con los positivos diarios, pero parece más una cuestión de calendario. Es de común acuerdo entre los expertos que los contagios de esta tercera ola se han producido en las reuniones familiares y sociales de la pasada Navidad y de hecho su efecto más potente se notó coincidiendo con un decalaje que coincide con el período de incubación conocido y aparición de primeros síntomas, que abarca de 7 a 14 días después del contacto. 

 

La ola de contagios empezó a crecer en Castilla y León el 10 de enero, dos semanas después de Nochebuena, y entre el 20 y el 23 de enero alcanzó su pico de positivos diarios, dos semanas después de Reyes y del último fin de semana de navidades. Todos ellos se han traducido después en un aumento de la presión hospitalaria. Para cuando la Junta decretó el adelanto del toque de queda a las 20.00 horas, decisión que entró en vigor el día 16 de enero, ya se habían producido muchos de esos contactos que acabaron en enfermedad: al menos, todos los anteriores al 1-2 de enero.

 

El presidente de la Junta asegura que socialmente es una medida "lógica, justa y equilibrada" que los ciudadanos han respaldado con su respeto. En esto sí hay más coincidencia, porque las multas tanto por parte de Fuerzas y Cuerpos del Estado como de Policías Locales no han sido muy numerosas en esta franja de las 20.00 a las 22.00 horas, al menos, han sido menos que por el toque de queda a partir de las diez de la noche o por reuniones y no usar mascarillas, las infracciones más habituales.