El taxi metropolitano, la zona conjunta de Salamanca y su alfoz, más cerca tras diez años de espera

Taxis en una parada de Salamanca.

Los taxistas pendientes de los cambios en la ley regional de transporte para poder sacar adelante después de una década la zona conjunta de taxi en Salamanca y su alfoz. Serviría para mitigar el déficit de licencias en Santa Marta, Villares o Villamayor y compensar la bajada de clientes en la capital.

Los cambios en la ley de transporte de Castilla y León, que está tramitando su nuevo texto, y el acuerdo entre municipios son los obstáculos que separan al sector del taxi de la esperada zona única para Salamanca y su alfoz, una pretensión planteada desde hace más de una década y que no se ha hecho realidad todavía. La nueva ordenanza del taxi en Salamanca supone un paso adelante con cambios como un examen obligatorio para obtener la licencia y en el que se comprobará, entre otras cosas, que se sabe llegar a los destinos; o con revisiones para asegurar que los coches están limpios.

 

En el caso de la zona común del servicio del taxi entre Salamanca y las localidades del alfoz, hace falta terminar las negociaciones para que Vilares de la Reina, Santa Marta o Villamayor se sumen. Podría hacerse en el consejo del alfoz en el que todos se ven las caras. Los términos del acuerdo dependen del rumbo que tome la nueva ley regional de transporte, que incluye el concepto del taxi metropolitano y cambios como la autorización de los vehículos de más de 7 plazas para el servicio del taxi.

 

El modelo a seguir puede ser el de Valladolid, donde el taxi metropolitano está en ciernes. Ya está aprobada su ordenanza y el día 1 de enero de 2018 está previsto que entre en vigor. Las 22 localidades de su entorno (todas menos Arroyo de la Encomienda) facultaron al ayuntamiento pucelano para elaborar la nueva ordenanza que contempla cosas como tarifa plana en determinados trayectos entre localidades, la nueva red de paradas metropoltianas y la unificación de tarifas, además de, por supuesto, la autorización para que los taxis de la capital hagan servicios en el alfoz y viceversa.

 

Aplicado a Salamanca, esto permitiría fijar un precio exacto para por ejemplo, ir de Villamayor al Hospital Clínico; diseñará una red de paradas donde no habrá que distinguir si cogemos un taxi para, por ejemplo, Villares de la Reina o para la capital; acabará con el riesgo de multas por dar servicios donde no corresponde a tu licencia (600 euros)... Pero ante todo mejorará la situación del servicio, mitigando el déficit de vehículos en el alfoz y nutriendo de clientes a los taxis de la capital.

 

A día de hoy, la normativa obliga a tener una licencia de taxi por cada mil habitantes, pero Salamanca tiene más de 220 para 145.000 habitantes. Por contra, Santa Marta tiene 5 para sus 10.000 habitantes, Villares uno para sus 8.000 y Villamayor, dos para casi 5.000 ciudadanos. Así que hay un déficit de vehículos. Al tiempo, los taxistas de la capital han sufrido la crisis con un tercio menos de 'carreras', y ahora podrán contar con una clientela potencial mayor.