El Supremo anula de manera definitiva la licencia ambiental del Corona Sol y deja sin soporte legal al hotel

El Supremo rechaza el recurso de la promotora contra una decisión el TSJCyL que anuló la licencia ambiental. La sentencia es firme y el edificio no tiene casi ninguna opción legal de su lado.

El conflicto del Hotel Corona Sol ha tomado de manera casi definitiva un rumbo que puede obligar al Ayuntamiento de Salamanca a pronunciarse muy pronto sobre la situación técnica de ilegalidad de esta construcción. El edificio pende a día de hoy de un hilo, al menos en términos de legalidad urbanística, con la práctica totalidad de sus licencias anuladas en los tribunales o camino de ello. El último pronunciamiento así lo pone de manifiesto: el Tribunal Supremo ha confirmado la nulidad de la licencia ambiental imprescindible para construir el edificio.

 

Hace unos días, los miembros de la asociación Avemur, los vecinos que luchan desde hace años contra el edificio que la promotora construyó frente a sus casas, recibieron la sentencia del Supremo en la que el alto tribunal decidía inadmitir el recurso interpuesto por Palco3 contra la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León que había anulado esta licencia. Al inadmitir, el Supremo convierte en definitiva la sentencia y, además, ha transcurrido el plazo necesario para que esta sea firme. El Supremo se pronunció dando la razón al TSJCyL y ha condenado en costas a la empresa (mil euros).

 

La asociación ya ha sido notificada, y como parte implicada también debe tener constancia la promotora; el TS remite la sentencia al TSJCyL y de ahí la harán llegar al Ayuntamiento de Salamanca como parte personada. Este martes todavía no había llegado, aunque la providencia con la inadmisión y el archivo del asunto son del 22 y 23 de octubre.

 

El edificio carece ahora mismo de toda licencia de construcción, ambiental o actividad, ya sea de manera firme y definitiva o con sentencias contrarias, pero que han sido recurridas por la promotora, pero cada vez son menos las que quedan por resolver en los tribunales. Cuando llegue ese momento, el Ayuntamiento de Salamanca tendrá que pronunciarse sobre el asunto. 

 

Como se ha dicho, este mismo 2019, en marzo, el TSJCyL anuló de manera firme la licencia ambiental del edificio. El hotel tiene anulada también de manera firme y definitiva la licencia para cambiar su uso de viviendas a hotel. Son dos licencias que son llave para la licencia de inicio de actividad y de hotel, ya que sin la ambiental ni la de cambio de uso no podría tener abiertas sus puertas. Y que sumadas a la de primera utilización e inicio de actividad sumen al hotel en la más absoluta ilegalidad.

 

En abril de este año, el TSJCyL ya falló a favor de los vecinos en otro pleito y anuló dos licencias más, las de primera ocupación e inicio de actividad. Las dos últimas anuladas datan de los días 6 y 7 de octubre de 2011, y decaen porque el edificio tiene anuladas previamente las licencias ambiental y de cambio de uso, sin las cuales no hay posible inicio de actividad ni primera ocupación. La anulación de esta última está también recurrida, y puede ser la próxima que se confirme: es la última que queda por desactivar. Cuando llegue ese punto, se habrán resuelto todos los pleitos y recursos sobre el asunto.

 

De hecho, los tribunales también han fallado contra la promotora del edificio en el pleito que planteó contra una decisión del pleno municipal que denegó la 'triquiñuela urbanística' con la que se intentó legalizar el hotel en 2017. En julio el TSJCyL rechazó el recurso que la propiedad del hotel puso contra la decisión, adoptada por la oposición, de rechazar un cambio de PGOU hecho a medida y que legalizaba todas las ilegalidades. El fallo se podía recurrir en casación ante el Tribunal Supremo, recurso que seguramente se producirá, aunque si no cumple los requisitos del alto tribunal puede no pasar el corte y ser rechazado rápidamente.