El Supremo ante una nueva ocasión para anular (o no) el toque de queda de Castilla y León: qué puede pasar
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El Supremo ante una nueva ocasión para anular (o no) el toque de queda de Castilla y León: qué puede pasar

El Supremo tendría que tratar este martes la nulidad del toque de queda a las 20.00 horas en la comunidad, pero no hay certeza: la semana pasada ya lo dejó correr y lleva un mes vigente.

Semana decisiva para el toque de queda anticipado de Castilla y León... o no. Después de un mes de vigencia, la medida sigue operativa, la denuncia del Gobierno para frenarla sigue su lenta tramitación y nadie parece querer mover ficha: la Junta ha manifestado que mantendrá el toque de queda a las 20.00 horas mientras pueda y ni el ejecutivo central ni el Tribunal Supremo han hecho nada para evitarlo. De hecho, el alto tribunal va una semana tarde.

 

La Sección Cuarta de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo se reúne esta martes, 16 de febrero, de forma ordinaria para tratar los asuntos que tiene sobre la mesa entre los que podría estar el recurso que solicita medidas cautelares contra el adelanto a las 20 horas del toque de queda establecido por la Junta de Castilla y León hace ya un mes. Algo sobre lo que no hay certeza ya que el orden del día de la reunión no recoge asuntos concretos: se desconoce a esta hora si este tema figura entre los que se van a tratar.

 

La pasada semana el Tribunal Supremo dio una semana más de vida a la medida cuando, contra todo pronóstico, decidió no pronunciarse. Lo tenía que haber hecho porque se cumplía el plazo de cinco días tras la presentación de alegaciones por parte de la Junta, plazo en el que el alto tribunal estaba obligado a pronunciarse, pero no emitió una resolución sobre la pieza separada que abrió el 19 de enero sobre este asunto. La Junta ya apuró sus diez días de plazo para presentar alegaciones y, de este modo, han ido pasando los días sin que se decida si la media es o no legal.

 

Al día siguiente de su entrada en vigor, el Gobierno anunciaba un recurso contra la medida a pesar de que el mismo sábado de su efectividad el entonces ministro de Sanidad abrió la puerta a negociar cambios en el decreto de estado de alarma que ampara la medida. Sin embargo, durante las semanas posteriores el Gobierno se negó a adelantar el toque de queda a pesar de las peticiones de las comunidades en el consejo interterritorial. El contencioso sigue su curso, pero todavía no se ha resuelto.

 

En todo caso, ¿cómo está el asunto? ¿Cuáles son las alternativas? ¿Qué consecuencias tendría una anulación?

 

La medida

Castilla y León decidió adelantar el toque de queda a las 20.00 horas. Lo anunció el día 15 de enero y entró en vigor el día 16 de enero a esa misma hora en toda la comunidad.

 

La legalidad

Según el decreto actual de estado de alarma, el toque de queda se inicia a las 23.00 horas, con una hora de margen. Es decir, como máximo se puede adelantar a las 22.00 horas, que es la hora que tenía la comunidad antes de anticiparlo.

Sin embargo, la Junta lo interpreta de otra manera y alega que ese mismo decreto da potestad para “limitar la movilidad nocturna” y, tal y como dijo el vicepresidente y portavoz de la Junta Francisco Igea, a las ocho de la tarde ya es de noche.

 

Las alternativas y las consecuencias

Si el Tribunal Supremo decide suspender la medida, centenares de multas impuestas por las Policías Locales y los cuerpos y fuerzas del Estado desde el 16 de enero se irán al limbo. Está por ver si habría que recurrirlas o si quedarían sin efecto automáticamente. Sería la segunda vez que los tribunales 'tumbaran' un toque de queda de la Junta: ya ocurrió en octubre pasado. De ser así, la medida decaería de manera inmediata y la Junta tendría que fijar de nuevo un toque de queda conforme a la resolución.

 

Si por contra el alto tribunal decide avalar la medida, las multas tendrán efecto y la Junta podrá mantener la medida sin aparentes limitaciones, como está haciendo por otro lado. La comunidad se saldría con la suya y abriría un precedente, ya que aunque son muchas las que lo han pedido, ninguna otra ha decretado medidas no contempladas específicamente en el decreto del estado de alarma.

 

Parece que se puede descartar un tercer escenario: que el Supremo no se pronuncie y deje correr el asunto, hasta manifestarse, otra semana más.

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