El 'supersecretario' Emilio Checa logra en la Cámara su enésimo puesto remunerado

El multisecretario Emilio Checa.

Checa, protagonista de la espantada de la patronal del comercio, se embolsa un nuevo sueldo con su sexto cargo, que compatibilizará con sus otras funciones si la Junta accede este vez a su nombramiento 'a dedo' por parte del presidente Crespo.

Menos de un año ha tardado Emilio Checa en hacer buenos los pronósticos de quienes aseguraban que su único objetivo en la Cámara era sumar un nuevo puesto remunerado, y que sólo quería uno concreto: el de secretario general. En abril de este año TRIBUNA ya hablaba de una maniobra para colocar en el puesto al supersecretario, y se ha cumplido. Eso sí, será el cuarto que tenga la Cámara en lo que va de año y, en principio, el puesto sólo le durará hasta que se celebren las próximas elecciones camerales, un proceso que ya ha empezado. Desde su nuevo sillón se puede decir que tendrá en su mano los comicios a pesar de que ha sido reprobado por la patronal Confaes, que representa a la mayoría de los empresarios llamados a estas elecciones.

 

La decisión se ha tomado este martes en la primera asamblea en meses de la Cámara de Comercio, que lo ha comunicado en una insólita nota de prensa. Este medio ha podido confirmar que la asamblea ha tratado el nombramiento. Es la culminación de uno de los objetivos más claros de la actual directiva. Desde que llegó al cargo, el presidente Benjamín Crespo ha intentado por todos los medios meter a su hombre de confianza en la Cámara y asignarle un sueldo de la institución. Ahora lo tendrá, con la peculiaridad de que la Cámara ha aclarado que será inferior a lo que cobraba su antecesor... que eran 45.000 euros.

 

No lo pudo hacer en el primer momento porque la Cámara ya tenía un secretario general, Gabriel Hortal. La Junta rechazó el nombramiento de Checa en febrero de este año, un par de meses después de la llegada de la nueva directiva, abortando su primer intento de lograr puesto y sueldo. Crespo optó entonces por nombrarle provisionalmente como asesor del comité ejecutivo para ponerle sueldo. A finales de marzo, y tras recibir todo tipo de presiones, Hortal decidía darse de baja y parecía que Checa tenía ahí su oportunidad; pero la directiva calculó mal la jugada porque, aunque de baja, Hortal seguía ocupando el puesto. De rebote, la Cámara se quedaba sin nadie que firmara sus actos. Y en sólo un mes su sustituta, Marta Civis, también renunciaba en su primera asamblea en el cargo. Después, y tras la marcha de Hortal, hubo un tercer sustituto accidental y ahora le toca el turno a Checa, nombrado de manera definitiva, y que es el cuarto en un año. 

 

El nombramiento sólo lo puede impedir la Junta de Castilla y León, institución tutelante de la Cámara, que debe autorizar el nuevo cargo y sueldo del pluriempleado Checa.

 

Checa tendrá que compaginar este cargo con los otros que tiene, y no son pocos. Es secretario general de la Asociación de Comerciantes (Aesco), como secretario general de la Asociación de Constructores (Aconsa), como asesor de la Confederación de  Empresarios de Salamanca (Ces), como miembro de la Confederación Regional de Comercio (Conferco) y como miembro de la Confederación Española de Comercio (Cec). Con su nuevo puesto en la Cámara, media docena de cargos. Está remunerado, al menos, por este último y por el de Aesco. Ahora va a tener que negociar con sus compañeros el pago de las nóminas atrasadas.

 

Además, el nuevo puesto de Checa tiene una primera fecha de caducidad. La nueva ley de Cámaras no sólo obliga a celebrar elecciones de manera inmediata, sino que vacía de contenido y poder a las cámaras locales en favor de una Cámara de Comercio de Castilla y León, una nueva creación que centralizará decisiones, representatividad y poder de decisión. Pero es que, además, marca algunas limitaciones para los nuevos cargos. La nueva normativa autonómica determina la incompatibilidad de los altos cargos con cargos representativos de función análoga en las asociaciones, federaciones y confederaciones de carácter empresarial, tanto nacional como autonómico, provincial o local. Vamos, que presidentes, directores gerentes y secretarios generales no podrán serlo en más de una organización. Habrá que ver cómo superan este obstáculo tanto Checa como su mentor Crespo, secretario general y presidente, respectivamente, en Aesco y Cámara.