El solar del antiguo Teatro Bretón albergará una nueva residencia universitaria

Una promotora salmantina ha pedido licencia para construir una residencia universitaria y garajes en el solar que durante años albergó el célebre teatro, y que estaba vacío desde su derribo

Una década después del derribo del teatro Bretón, el solar que albergaba el célebre edificio tendrá al fin un uso. Una promotora salmantina ha solicitado licencia ambiental para construir una residencia universitaria y garajes, un proyecto que llenará el vacío que quedó en una parcela muy céntrica de la ciudad que ha estado condenada al olvido.

 

El Ayuntamiento de Salamanca ha procedido a exponer la petición de licencia por parte de Santher, la empresa propietaria del solar, para el proyecto de construcción de una residencia universitaria y garajes. La licencia es para el solar que corresponde con la calle Corral de Comedias, número 5, que según el PGOU corresponde con los 2.037 m2 de suelo urbano sin edificar. La licencia estará diez días en exposición para posibles alegaciones, que no se esperan, y seguirá su tramitación para acabar con la construcción. Se suma al 'boom' de residencias universitarias en la ciudad, con tres aperturas más previstas para los próximos años.

 

El proyecto llega más de una década después de su derribo, en mayo de 2009, aunque el teatro cerró sus puertas mucho antes. Desde entonces, se ha buscado una salida para este solar. Los antiguos propietarios lo vendieron a su actual titular, la promotra Santher, que barajó varias opciones: desde un hotel y garajes a una residencia con un pequeño teatro para respetar parte del uso cultural.

 

La clave sigue siendo la que generó el problema: el proyecto diseñado para el solar. Y ahora parece que ha encontrado el encaje entre el uso al que se puede destinar y la viabilidad de la iniciativa, gracias al auge de los colegios mayores en Salamanca.

 

 

Una década sin uso

 

Fue en las primeras horas del día 26 de mayo de 2009. A instancias de la propietaria del edificio, varias máquinas iniciaban el derribo del histórico Teatro Bretón, un referente cultural para la ciudad. El negocio había cerrado años atrás, pero su ubicación era todo un símbolo: allí se asentaba una tradición cultural iniciada en el siglo XVI con el patio de comedias y continuada a finales del XIX con la construcción de este teatro. Nada de esto impidió que las piquetas redujeran a escombros buena parte de su estructura, y tampoco acabó sirviendo de mucho la paralización judicial que, inmediatamente, pidió y consiguió el colectivo Los Verdes.

 

Tras cerrar al público en 2003, los propietarios originales lo vendieron a la constructora Santher. Durante años se habló de proyectos de Caja Duero y la Fundación Germán Sánchez Ruipérez para el enclave, pero ninguno acabó por concretarse. La propietaria empezó a tirarlo abajo con las primeras horas del día 26 de junio de 2009, una acción sobre la que siempre se han sembrado sospechas por lo temprano que comenzaron a trabajar las máquinas. De hecho, a las nueve de la mañana asociaciones vecinales, IU y Los Verdes acudieron al juzgado para poner un recurso contra el derribo y, a las 11 de la mañana, se emitió un auto de paralización. Lamentablemente, el derribo parcial había afectado a los elementos fundamentales y ya era imposible reconstruirlo.

 

Sin embargo, se mantuvo así durante meses generando quejas por parte de los vecinos, que vieron proliferar ratas y basura; el Ayuntamiento ordenó vallarlo, pero no fue suficiente para evitar robos de material, de mobiliario superviviente al derribo... Solo la firma de un pacto a tres bandas entre el Ayuntamiento, Los Verdes y Santher permitió que la formación ecologista retirara el recurso contencioso administrativo con el que mantenían paralizado el derribo definitivo.

 

Ahora, esta historia llega al que, aparentemente, va a ser su final y el solar del histórico Teatro Bretón tendrá un uso que lo vincula a su tradición universitaria y cultural.