El sindicato CSI-F prevé presentarse como acusación por el tiroteo a los docentes

Apoyo. Las víctimas, ambas afiliadas, disponen de los servicios sindicales, entre ellos, el jurídico.
E. G.

El sindicato CSI-F, al que pertenecen los dos profesores que en la noche del pasado día 12 de octubre fueron objetivo de varios tiros de bala, dirigidos contra la vivienda de uno de ellos y el turismo del otro docente, prevé personarse como acusación particular en la causa si los afectados aceptan finalmente su apoyo jurídico.

Fuentes del sindicato aseguraron a este periódico que conocen lo sucedido desde el mismo día de los hechos y desde entonces “les hemos ofrecido todos los medios del sindicato”, incluido el servicio jurídico. Aunque están dispuestos a personarse como acusación particular, de momento no han tomado la decisión a la espera de que los afectados muestren su beneplácito a esta iniciativa sindical. Junto con los cinco imputados en la causa –tres mayores de edad y dos menores– el pasado martes, un joven, también mayor de edad, acudió al juzgado de Guardia para declarar ante su presunta implicación ya que supuestamente es la persona que escondió el arma –una pistola, 9 milímetros corto y con balas blindadas– tras los hechos. Tras testificar, quedó en libertad sin ninguna medida cautelar. El joven no aportó ninguna información que ayude a localizar el arma.

Al respecto, son varias las versiones aportadas por los implicados acerca del destino del arsenal. Mientras que, por un lado, aseguraron que arrojaron la pistola al río, otra versión es que dieron el arma al joven, que testificó el pasado martes, para que la guardase y éste la cambió por una minimoto. En cuanto al origen del arma, investigan la posibilidad de que fuera del padre de uno de los implicados, camionero de profesión y con licencia de armas para cazar, que presuntamente podría tener varias armas en su casa.

De los cinco jóvenes que en el día de los hechos viajaban en el turismo, uno de ellos, mayor de edad –alumno que tuvo el altercado con los docentes por el robo de la batería de un coche y el presunto organizador del tiroteo– ingresó en la cárcel. Los otros dos mayores salieron en libertad tras pagar 1.000 euros de fianza. De los dos menores implicados, el varón –presunto autor de los disparos– ingresó en el centro de Menores de Zambrana y el juez dictó para la joven como medida cautelar su convivencia en un grupo educativo.