El servicio de iluminación de Salamanca pone sobre la mesa la rivalidad por un contrato millonario

Camión de la empresa que gestiona el contrato de la iluminación.

La Mesa de Contratación analiza este miércoles las ofertas de siete empresas para quedarse con un contrato de más de 10 millones de euros.

La Mesa de Contratación analizará este miércoles, día 4 de julio, los informes para adjudicar uno de los contratos millonarios liberados hace unos meses por el Ayuntamiento de Salamanca, el de la iluminación municipal. El millonario pliego, de más de diez millones de euros, ha suscitado el interés de siete empresas entre las que hay 'favoritas' del consistorio y también algunas 'enemigas' a las que se negaron contratos o que han visto cómo se les negaban las habituales prórrogas.

 

En este caso, pugnan por esta licitación dos empresas que ya se vieron las caras hace unos años y que son, precisamente, las dos últimas concesionarias que ha tenido este servicio: Etralux y Aceinsa. Ambas ya se enfrentaron en el último concurso y esta nueva adjudicación es una millonaria revancha. Entonces salió ganando la segunda, con lío judicial y escándalo en la adjudicación de por medio. Acabó en los juzgados y, al final, el contrato fue anulado.

 

El contrato del alumbrado sale por un montante de 10 millones de euros y es otro de los que se llevó Aceinsa en su día cuando decidió entrar en el 'mercado' local. Este es otro contrato adjudicado en duda en su día, porque la justicia lo ha acabado anulando por las bajas temerarias con las que se lo adjudicó la empresa y que no justificó; en su día la empresa dijo que ofrecía precios así de bajos porque quería entrar en el contrato, pero desde el primer momento los técnicos municipales advirtieron que así entraría en pérdidas, algo que no es legal.

 

El contrato fue adjudicado en julio de 2012 por el teniente de alcalde en junta de gobierno tras un recurso de una de las empresas concurrentes y a pesar de las enormes bajas presentadas por Aceinsa. El pasado diciembre de 2017, el TSJCyL anulaba la adjudicación precisamente por esas bajas. En su día, en 2011, Aceinsa concurrió con una oferta que includía bajas de entre el 12 y el 22% para todos los servicios; generalmente se considera que no es posible rebajar más del 10% el presupuesto de licitación que se establece en los pliegos.

 

En el proceso, un informe técnico aseguraba que, con esas condiciones, el servicio daría pérdidas de manera irremediable. Inicialmente, la mesa de contratación adjudicó el contrato a Etralux, pero el concejal Carlos García Carbayo logró un informe técnico que aseguraba que el Ayuntamiento había contratado con bajas por encima del 10% habitualmente, y lo usó para adjudicar en la junta de Gobierno, entonces controlada por el PP en exclusiva, en contra de lo que había determinado la mesa. El escándalo fue mayúsculo.

 

La empresa Aceinsa, una de las favoritas del equipo de Gobierno de Fernández Mañueco en la pasada legislatura, consiguió en poco tiempo contratos por 22 millones de euros a pesar de ser nueva en la contratación pública. Sin embargo, al menos dos de los millonarios contratos que logró están bajo sospecha, el de iluminación y el de señalización. Ganemos denunció por presunta prevaricación a Fernández Mañueco y dos concejales por el contrato de señalizacion, caducado hace tiempo y prorrogado en contra de la opinión del interventor municipal.