El sector TIC salmantino reclama un formato estándar para cumplir los requisitos de la Agencia Tributaria contra el fraude fiscal
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El sector TIC salmantino reclama un formato estándar para cumplir los requisitos de la Agencia Tributaria contra el fraude fiscal

Buscan una solución técnica para cumplir los requisitos y evitar sanciones de hasta 150.000 euros.

La Asociación de Empresarios Salmantinos de Tecnologías de la Información y la Comunicación (Aestic) reclamó un formato estándar para la elaboración documental y poder cumplir los requisitos de la Agencia Tributaria ante la nueva ley de medidas de prevención y lucha contra el fraude. Los empresarios denuncian así que el sector de software de facturación sigue esperando una solución técnica para cumplir los requisitos, y que, en caso de no responder correctamente a todos, se enfrentarían a sanciones de hasta 150.000 euros. 

 

“Es importante destacar que la responsabilidad del cumplimiento no solamente implica a los usuarios finales, sino también a los fabricantes/desarrolladores del software y los proveedores del mismo. Queremos tener claros las especificaciones técnicas y de aplicación para cumplir con la Ley”, señaló Agustín Lorenzo, presidente de AESTIC, respaldando la línea nacional de trabajo de Conetic. 

 

Así, buscan una solución técnica estándar, ya que la nueva ley exige un cambio en los sistemas informáticos que afecta al tejido empresarial de todo el país. Con ello, buscan producir el menor impacto a fabricantes y que la solución sea para todo el territorio nacional.

 

En este sentido, los empresarios salmantinos del sector TIC consideraron que el sistema más idóneo de factura verificable sería el de Verifactu, ya que, según aseguraron, “garantiza al 100 por cien la inalterabilidad de los registros, al mismo tiempo que impulsa la digitalización de las pymes”.

 

Aestic subrayó esta necesidad de encontrar una “solución técnica unificada”, que consideró “vital” para el sector del software y para sus usuarios. En el caso contrario, alertan de que tanto empresas como profesionales tendrían que asumir “diferentes escenarios de facturación” para hacer frente a las exigencias de Hacienda, que variarían dependiendo del territorio en el que operen.