El sector público recupera menos de 100 de los 3.400 empleos que perdió en los años de la crisis

La plantilla del sector público ha pasado de más de 26.400 trabajadores a poco más de 23.000 en siete años: ahora inicia una leve recuperación.

El sector público, uno de los más afectados por la congelación del empleo en los últimos años, ha recuperado este 2017 poco menos de cien de los 3.500 puestos perdidos en Salamanca en los años de la crisis y los ajustes en la administración. Así se desprende de una contestación parlamentaria a pregunta del diputado del PP José Antonio Bermúdez de Castro, que evidencia que desde 2010 se ha pasado de tocar techo a tocar fondo, y que en 2017 se ha iniciado una leve recuperación: ha sido el primer año con más personal en las administraciones desde 2010.

 

Según los datos del Gobierno, el sector público totalizaba en 2011 un total de 25.256 empleados entre la administración central, la autonómica y la local (ayuntamientos y diputaciones). Su máximo lo alcanzó en enero de 2010 con 26.450 empleados. Esa cifra fue reduciéndose paulatinamente al tiempo que entraban en vigor las sucesivas normativas para limitar el empleo que ofrecía el sector público. En 2012 ya era 24.916, pero el mayor recorte se produjo entre 2012 y 2013, cuando la cifra se quedó en 23.756, casi 1.200 empleos menos. En 2014, 2015 y 2016 se fue reduciendo hasta quedar limitada a 23.079 trabajadores.

 

En total, casi 3.500 puestos de trabajo menos que en sus mejores años. De los poco más de 23.000 trabajadores de la plantilla actual, más de 15.000 corresponden con la administración regional y local, otros casi 5.000 a la central y el resto a la universidad. El reparto se ha mantenido estable, aunque la mayor reducción de plantilla la han hecho los ayuntamientos y diputaciones, con 1.600 trabajadores menos; la administración central ha perdido 600 empleos; la administración regional otros 600 y la universidad, unos 300.

 

A día hoy, se ha iniciado una ligera recuperación. La cifra de empleados públicos tocó fondo en 2016 con esos 23.079 trabajadores en nómina; con datos del 1 de enero de 2017, ahora son 23.173 en total, casi un centenar más.

 

Es el primer signo de recuperación una vez que, tímidamente, las distintas administraciones han ido abriendo la mano a la contratación tras levantar Hacienda las limitaciones relacionadas con la estabilidad presupuestaria. Ya en 2017 se empezó a notar, y todavía lo hará más al término de 2018 por el importante volumen de la oferta pública de empleo que ha anunciado tanto la administración central, como la regional y los ayuntamientos.