El secretario dice que el ex alcalde sabía que la parcela era suelo rústico

La Fiscalía contra Julián Rodríguez. Esta mañana continúa el juicio por la concesión de la licencia de construcción para 13 viviendas unifamiliares en un solar no urbanizable de la avenida del Generalísimo
E. BERMEJO

El juicio en el que ayer comparecieron como imputados el ex alcalde de Gomecello, Julián Rodríguez y el empresario y administrador de Promociones y Construcciones Gomecello S.L., Sebastián Matilla, por la construcción de 13 chalés en una parcela que tenía al parecer consideración de finca rústica, se desarrolló en la Audiencia provincial en torno a tres ejes principales y ante la presencia de numeroso público.

Por un lado, la relación personal que pudiera unir a ambos imputados, así como al resto de socios de la empresa constructora; por otro, que Julián Rodríguez pudiera tener conocimiento del carácter rústico de la parcela y que aun así concediera la licencia de construcción y, en tercer y último lugar, el estado de cuentas actual de la empresa, toda vez que la construcción de las viviendas se ha demorado durante tres años, y muchos interesados en adquirirlas han dado marcha atrás. También se pusieron sobre la mesa las consecuencias y los perjuicios de una posible demolición de las mismas.

Además, los abogados defensores hicieron constar que durante la detención de Rodríguez, que tuvo lugar el 26 de febrero, se habían cometido múltiples infracciones y se habían vulnerado los derechos fundamentales del imputado. También hicieron hincapié en que tanto el ex alcalde, como Matilla y los otros socios de la constructora, Emilio Pérez y Jorge Carlos Moro, habían permanecido esposados durante su estancia en los calabozos.

Por lo que se refiere al primer punto, Sebastián Matilla declaró no conocer a Julián Rodríguez “más que de vista” y aseguró que había residido en Gomecello “sólo ocho o nueve meses”, dando a entender que la relación de ambos no había ido más allá que la que mantienen dos conocidos.

Esta declaración fue rebatida por la actual alcaldesa de la localidad, Rosa Esteban, que acudió a la Audiencia en calidad de testigo, y que precisó que Matilla vivió frente a la casa de sus suegros durante dos años o más “y que siempre estaban el uno en casa del otro”.

En cuanto al segundo punto, Julián Rodríguez, a preguntas de la fiscal, no ratificó las declaraciones efectuadas durante su detención en 2008, “porque no estaba en condiciones de declarar” y subrayó que la parcela en cuestión no tenía carácter rústico. “Según mi criterio, era urbano”, dijo.

A continuación, le mostraron varios informes en los que constaba su firma y aseguró que no los reconocía. “No digo que sean falsos, simplemente no los reconozco”. También se negó a reconocer un documento oficial en el que aparecía su firma y la constatación de que el terreno en liza era suelo urbano, pero no aparecía la firma del secretario del Ayuntamiento, como es preceptivo. Ante la pregunta de la fiscal negó que la ausencia de rúbrica del secretario obedeciera a los informes desfavorables emitidos por la Diputación provincial.

Asimismo, afirmó que autorizó la construcción de los chalés “por el informe jurídico del secretario, que no puso obstáculos al proyecto”.

Normas Subsidiarias provinciales
Por su parte, el secretario del Ayuntamiento de Gomecello también declaró como testigo en la causa y aseguró que, al carecer Gomecello de arquitecto municipal, se envió el proyecto a los técnicos de la Diputación provincial, que emitieron un informe desfavorable, al igual que el Colegio de Arquitectos.

Alberto Sánchez aseguró que el alcalde dio el visto bueno “bajo su criterio” y que él se negó a firmar “porque ya había informes desfavorables” que especificaban que la parcela era en su mayor parte terreno rústico. “Se lo comuniqué de palabra el 6 de julio de 2006 al alcalde y al administrador de la empresa y aquél me respondió que iba a otorgar la licencia a pesar del informe”.