El Salmantino se lame las heridas ante un débil Uxama

Cinco goles pudo celebrar el Salmantino para darse un respiro en una semana convulsa (Foto: De la Peña)

El Salmantino ha conseguido una clara victoria (5-0) ante un débil Uxama que se ha presentado como rival propicio para que el equipo pudiera llevarse una alegría en el debut de Pablo Cortés como máximo responsable. 

Necesitaba ganar el Salmantino tanto por su situación en la clasificación donde no puede permitirse más tropiezos para no dar margen a sus rivales como por propia motivación y para iniciar con el mejor paso esta nueva etapa con Pablo Cortés al frente. Todo parecía favorecer a priori porque jugaba en casa ante un rival de los que tienen problemas para hacer daño pero tocaba confirmar lo que se esperaba y el equipo se aplicó para hacerlo. 

 

De inicio por nombres pocas novedades pero sí un aire muy ofensivo desde el pitido inicial que se vio pronto premiado en el marcador y es no se había llegado al minuto 10 y el Salmantino ya se había adelantado. Lo hizo por mediación de Murci, que se reencontraba con el gol aprovechando un rechace tras disparo de Amaro.

 

El 1-0 daba tranquilidad y la certeza de que en cuanto el Uxama intentara estirarse para buscar alguna contra se abrirían espacios propicios para la forma de atacar local. De hecho solo hizo falta tener un poco de paciencia para confirmar que el partido podía ser placido y pasado el minuto veinte llegó el segundo tanto local después de varias ocasiones más o menos claras. Esta vez fue Garban el que aprovechó de cabeza un envío preciso de Caramelo, en perfecta sintonía ambos jugadores. 

 

Con el 2-0 se alcanzaba el descanso y la sensación era de que el partido no iba a peligrar y se podía esperar un segundo tiempo con más goles, algo que confirmó Garban al poco de reanudarse el juego confirmando que es el hombre más en forma de todo el ataque del Salmantino y poniendo su firma en una buena jugada colectiva. De hecho él mismo fue el que hizo el 4-0, su primer 'hat trick' de la temporada, cuando el encuentro ya se encaminaba a su final y antes de que cerrara el marcador un Martín Galván al que no le debió gustar el recibimiento que tuvo por parte de algunos aficionados y que en su celebración caldeó un poquito más la situación haciendo callar al respetable. 

 

Probablemente la peor imagen para un buen partido y una importante victoria con la que el Salmantino espera templar los ánimos y seguir creciendo.