El Salmantino saca carácter y reencuentra el camino de la victoria tras verse contra las cuerdas

El Salmantino, muy bien acompañado por su afición en Tordesillas

Primera victoria de la 'era Calderé' en el Salmantino en un encuentro intenso e igualado en el que tuvo que levantar un 1-0 en contra. Los goles de Juanan y Garban dejan tres puntos vitales, 1-2.

 

FICHA DEL PARTIDO

 

ATLÉTICO TORDESILLAS Iago, Joni, Cristian (Adalia, min. 68), Lamas, Bayón, Viti (Nikola, min. 61), Villa, Héctor (Juanmi, min. 61), Abel Blanco, Mato y Borrego.

 

SALMANTINO UDS: Rodri, Tyson, Dela, Teje, Marco, Juanan, Caramelo (Zárate, min. 79), Saúl Villalobos (Miguel Ángel, min. 69), Valentín, Amaro, Garban (Coque, min. 73)

 

ÁRBITRO: Néstor Holgueras Castellanos. Tarjeta amarilla a los locales Mato y Villa y a los visitantes Marco,  Alex Caramelo, Juanan y Miguel Ángel. Expulsó al segundo entrenador del Salmantino Pablo Cortés.  

 

GOLES: 1-0, min. 10, Mato. 1-1, min. 51, Juanan. 1-2, min. 56, Garban. 

 

INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la jornada 13 de Liga disputado en el campo de Las Salinas. 

Hay campos y rivales como el de Las Salinas y el Atlético Tordesillas que cuando toca visitarlos es mejor llegar arrastrando un dinámica positiva y sin ninguna duda porque puntuar en el campo vallisoletano es complicado ya que es allí donde su dueño cimenta su fortaleza año tras año. Con un plantel que mezcla jugadores muy curtidos en la categoría con otros jóvenes pero con experiencia ya en Tercera, el Atlético Tordesillas es de los equipos que dan pocas concesiones y si se adelantan en el marcador pueden convertirse en una cruz así que el Salmantino estaba sobre aviso de que no debía dar un minuto de margen a su rival. 

 

Llegaba el equipo de Ramón Calderé con la misión de conseguir una victoria que se le resistía desde que el catalán aterrizó en su banquillo. Los argumentos dados para ese cambio -mejorar el juego del equipo que ya era líder-, se empezaban a volver en contra así que en Tordesillas sólo se podía dar por válida la victoria y partir con esa doble presión no es fácil. Aun así el Salmantino saltó al terreno de juego con a idea de mandar desde el primer minuto y en acciones a balón parado consiguió dar los primeros sustos en la portería defendida por Iago.

 

Lo que era evidente es que el Atlético Tordesillas, pasado los dos primeros sustos, no es un rival que en casa se quede a la expectativa y también buscó la portería de Rodri que al cuarto de hora de partido vio como un gran disparo de Mato en un libre indirecto se convertía en el 1-0.

 

Un palo porque no habían hecho los locales más méritos que el equipo de Caldére que sí notó el golpe del tanto en contra porque aunque intentó estirarse y merodeó el área local en busca del 1-1, también sufrió algún despiste y pudo haberse llevado algún disguto. De hecho justo antes del descanso estuvo cerca el 2-0 pero el disparo de Villa tras nuevo centro de Mato topó con la madera de la portería de Rodri.

 

Pasó el susto y el paso por los vestuarios le vino muy bien a un Salmatino que espoleado por sus seguidores retornó al juego con la quinta marcha metida. Fueron unos minutos de llegadas continuas por parte del equipo blanquinegro que encontró pronto recompensa y lo hizo merced a un gran cabezazo de Juanan que aprovechó el balón tocado de falta por Saul Villalobos. No se conformó el equipo con el 1-1 y siguió pisando el acelerador para que cinco minutos después Garban pusiera el 1-2 con un toque propio de maestría, colocando el balón donde nadie puede alcanzarlo tras rematar desde la frontal. 

 

Y a partir de ahí el partido evidentemente se abrió de manera definitiva. El Atlético Tordesillas fue el que se volcó ahora en búsqueda del empate y los espacios generados favorecieron varias llegadas del Salmantino que pudo sentenciar. También Rodri resultó providencial especialmente en un par de acciones del ataque local. 

 

La tensión se mantuvo hasta el pitido final porque el Salmantino no encontró, pese a las ocasiones, el tercer tanto que hubiera dado la tranquilidad definitiva que sí llegó cuando el árbitro dio por finiquitado el duelo.