El ruido del aire acondicionado le cuesta 120 euros al propietario de un bar de Salamanca

Incumplió la Ordenanza Municipal para la Protección del Medio Ambiente contra la Emisión de Ruidos y Vibraciones al superar en 4,1 decibelios el nivel permitido.

120 euros más las obras o arreglos necesarios para evitar los ruidos molestos. Ésa ha sido la sanción para el dueño de un establecimiento hostelero de la capital por las molestias ocasionadas por el ruido del aire acondicionado instalado en el local.

 

Así reza la Resolución Oficial:

 

“Los Servicios Técnicos Municipales han elevado a esta Alcaldía el Informe emitido por el Jefe de la Sección de Calidad Ambiental y el Director de Área de Medio Ambiente con fecha 10 de Agosto de 2.017, en relación con el Acta de Inspección realizada con fecha 14 de Julio de 2.017, a las 12:40 horas, dejando constancia de las molestias originadas por el ruido de equipos de aire acondicionado procedente de un establecimiento hostelero ubicado en la Calle Francisco de Vitoria de Salamanca, que suponen la superación en 4,1 decibelios de los niveles máximos admisibles de ruidos, circunstancia imputable a Ó.G.L., como titular del mismo, que pudieran suponer la comisión de una infracción de carácter grave contemplada en la Ordenanza Municipal para la Protección del Medio Ambiente contra la Emisión de Ruidos y Vibraciones, consistente en superar los niveles máximos admisibles de ruidos hasta en siete decibelios (7 dB) tanto en emisión como en inmisión, infracción que podría ser sancionada con multa de hasta 1.500 euros y/o clausura del local, establecimiento, actividad o instalación por un periodo de tiempo no superior a 2 meses, según contemplan los artículos 36.2.a y 38.1.b de la referida Ordenanza Municipal".

 

"Poner en conocimiento del/de la interesado/a que la sanción a imponer con carácter general en caso de que resulte acreditada su responsabilidad con relación al comportamiento imputado, será en forma de multa por importe de 120 euros, la adopción de medidas correctoras que eliminen los excesos detectados y la acreditación de su cumplimiento mediante certificación firmada por técnico competente, de conformidad con lo establecido en el art. 38.2 de la referida Ordenanza Municipal, en ausencia de situaciones de reincidencia u otras agravantes/ atenuantes de su responsabilidad que no se aprecian en principio a la hora de iniciar el presente expediente sancionador".