El retraso en las obras del vial condiciona el inicio en Otoño de la mudanza al nuevo Hospital

El muro del vial del Hospital de Salamanca.

El muro que separa la nueva calle y el edificio del río está sin rematar, y tenía que haber estado listo en febrero. En marzo la obra del vial agotó el plazo de un año previsto para su construcción: va con tres meses de retraso, y sumando días.

El nuevo Hospital de Salamanca, proyectado desde 2006, empieza a aclarar un poco la fecha con la que nadie se atreve: el día en que podrá empezar a usarse. No se trata ya de una plena utilización con consultas, pruebas y pacientes, sino de los primeros traslados de servicios, que deberían producirse el próximo mes de Otoño según el último anuncio hecho. Algo que hoy por hoy depende del avance de la obra del vial, que va con retraso por la dificultad de construir el enorme muro que protege la calle de acceso y el propio edificio del río.

 

El nuevo Hospital y su puesta en servicio tiene ligado parte de su destino a otra obra que se lleva a cabo a sus puertas, la del nuevo vial y la plataforma, los accesos a un edificio que sin estas dos infraestructuras no se puede usar. El vial es la nueva calle de 600 metros que se traza paralela al río y que da a la puerta principal tras decidirse que este acceso daría al Tormes aunque quedara encajonado entre el edificio y el cauce.

 

Hasta que no se terminen vial y plataforma no podrá haber traslado de servicios al nuevo edificio, proceso que a su vez llevará meses. Y esas obras van ya con retraso. Lo acumulan desde antes del inicio de la pandemia y sigue sumando semandas a pesar de que durante la crisis esta ha sido una de las pocas obras que no se llegó a parar, al considerarse estratégica.

 

El pasado día 8 de marzo esta obra superó el plazo previsto de un año para su ejecución y empezó a sumar días de demora a un proyecto que, por circunstancias, ya partió con bastantes meses de dilación por problemas entre la empresa que lo iba a hacer, y que fue adjudicada, y el Ayuntamiento de Salamanca.

 

La del nuevo vial de acceso es una obra compleja y de gran entidad. Se adjudicó por 4,6 millones de euros y tenía doce meses de plazo de ejecución. La fecha a partir de la que contar, 7 de marzo de 2019, la marcada en el acta de replanteo. El plan de obra incluía preparar la zona con el desbroce, la escollera de piedra, construir un nuevo colector y lo que, a la postre, está estirando los plazos, levantar un muro de hasta 14  metros. Hecho con placas prefabricadas, hubo que esperar las piezas y luego ponerlas en pie sobre los cimientos ya preparados, algo que ha resultado complicado.

 

En este momento ese muro prácticamente está terminado y una vez se finalice se podrá pasar a construir la calle, protegida del río por las enormes placas. En enero se anució que el muro estaría terminado en febrero, pero no ha sido así como atestiguan las fotos de esta información: no está terminado. De lo que queda dependerá cuántas semanas o meses se suman de retraso. Pero parece que desde el Hospital ya cuentan con que no habra traslado hasta finales de septiembre, después de que vial y plataforma estén listos.

 

Diez meses extra de retraso

El actual contrato se adjudicó el día 8 de febrero de 2019 a Ferrovial por 4,6 millones de euros con un plazo de ejecución de 12 meses. Fue la segunda adjudicación de la obra tras la fallida de julio de 2018, cuando ganó el concurso una empresa que no fue capaz de ejecutar las obras. El proceso para romper el contrato fue complejo y proceloso, porque llegó a pedir un modificado de 700.000 euros extra. El consistorio, con el apoyo de la oposición, se negó a aceptarlo e inició un nuevo proceso de contratación.

 

Para cuando se terminó con la adjudicación a Ferrovial, se habían perdido siete meses con respecto al calendario previsto. Ahora se suman otros tres y la obra todavía no ha terminado.