El reto de Salamanca: dos semanas para bajar de mil a 250 contagios y escapar del confinamiento total
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El reto de Salamanca: dos semanas para bajar de mil a 250 contagios y escapar del confinamiento total

Salamanca arranca dos semanas de cierre de bares con una ligera mejoría de los contagios y la obligación de rebajar en tiempo récord y de manera drástica su nivel de contagios antes de que Gobierno y Junta habiliten el confinamiento domiciliario.

Salamanca 'nace' este viernes en el estreno del 'semáforo' Covid en el nivel más alto de riesgo y con un reto difícil de cumplir: rebajar sus pésimas cifras en tiempo récord y de manera drástica para evitar males mayores. Esos 'males' se centran en la sombra de un futuro confinamiento domiciliario 'suave', que podría estar legalmente fundamentado cuando dentro de dos semanas se agote el primer plazo del cierre de la hostelería y grandes centros comerciales, y que es una de las medidas contempladas para el nivel más alto de riesgo.

 

Salamanca tiene en su primer 'semáforo' Covid una situación muy delicada. La provincia en su conjunto está en el color más peligroso en siete de los ocho indicadores y está, aplicando el reglamento, en el nivel más alto de riesgo y restricciones. El punto de partida de la provincia que describe el primer 'semáforo' es el de unos niveles desborados en todos los indicadores: incidencia acumulada, incidencia de mayores de 65 años, rastreos, positivos, capacidad hospitalaria... A ello hay que sumar que la incidencia de la capital es de 1.180 casos por 100.000 habitantes, una de las mayores de la comunidad, solo superada por Burgos con 1.369. A nivel provincial, solo Burgos y Palencia superan la incidencia de Salamanca.

 

En el caso de la incidencia de nuevos contagios, el indicador con el que más problemas tiene Salamanca, los números están cuatro veces por encima del límite que marca la entrada en el nivel más alto de riesgo. El listón está en 250 y hay que bajar de ahí para no arriesgarse a más restricciones. El problema es que el plazo es muy corto.

 

El cierre de hostelería y grandes superficies durará 14 días, y llevamos casi dos semanas de toque de queda. La incidencia de contagios ha empezado a bajar tras mucho tiempo imparable y se atisba un posible descenso, pero no hay tiempo. Salamanca tiene que bajar de sus más de mil contagios nuevos en la actualidad a menos de 250, y lo tiene que hacer rápido. Mucho más rápido que de subida: se ha llegado hasta aquí tras el repunte de septiembre y el crecimiento de octubre.

 

Dos semanas de margen

Por contra, el tiempo límite para bajar del  nivel de máximo riesgo es mucho más exiguo: dos semanas. Es el tiempo mínimo del cierre de bares, restaurantes y centros comerciales, que se renovará a partir de esos 14 días, aunque se evaluará la situación cada semana. Pero ante todo es el tiempo que se ha dado el ministerio de Sanidad. El ministro Illa ha sido el principal defensor de la paciencia, de no correr para confinar. Ha pedido dos o tres semanas para ver el efecto de las nuevas medidas, pero la presión de las comunidades para confinar, entre ellas Castilla y León, es fuerte.

 

La consejera Casado ha aceptado no ir por ahora al confinamiento domiciliario 'suave' que defiende, similar al de marzo, pero no tan estricto. Pero insiste en recomendar quedarse en casa y ha pedido tener lista la cobertura legal para confinar si hace falta más adelante; ha aceptado con la condición de cambiar el estado de alarma para que pueda haber confinamiento. Illa ha pedido 2-3 semanas, pero en este tiempo es probable que se desarrolle esa posibilidad legal en el marco de la renovación del estado de alarma, que se tiene que actualizar el 9 de noviembre. 

 

Si dentro de dos semanas la situación no mejora en Castilla y León y en Salamanca, es más que probable que haya cambiado el decreto para dar vía libre a tomar nuevas medidas y no hay mucho margen para endurecerlas: tocaría prorrogar el cierre de establecimientos o ir al confinamiento particular.

 

Leve mejoría

Puede que haya un poco más de marge, pero para eso tienen que mejorar los datos. Si no será difícil escapar del confinamiento. Y en ese sentido no todas las noticias son malas. Salamanca ha iniciado un leve descenso en su incidencia, todavía no es una tendencia, sino un 'descanso' en el aumento imparable de las últimas semanas. Tras alcanzar su cénit el domingo, de lunes a jueves las zonas con más problemas y los barrios más afectados de la capital han bajado un poco de incidencia. Además, el índice de reproducción del coronavirus en Salamanca, es de 0,99, por debajo del umbral que se considera para empezar a pensar en una contagiosidad menor.

Comentarios

Confinados 08/11/2020 20:12 #3
La situación ya es complicada de por sí y los estudiantes siguen montando sus fiestas y botellones. Solo espero que la USAL tenga cabeza y decida cerrar de una vez ya las clases como ya han hecho otras universidades como Granada, Oviedo, Cataluña...
Ana 07/11/2020 18:48 #2
No hay transparencia en la información. ¿Dónde se contagia la gente?
At home 07/11/2020 10:22 #1
Fácil. Ya cerrados los bares, ahora hay que cerrar la Universidad. Que se vayan todos los estudiantes a teleformarse en sus casas y dejar de hacer botellones y fiestas en pisos y parques. Son el 2º foco más importante de contagios. ¿Por qué no dicen la verdad de este grupo? Solo tenemos esas fuentes de ingresos: Turismo y hostelería ? Pues no, hay otras más importanes. El primer interés es la salud, sin salud no hay economia.

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