El relato apasionado de dos madres que viajaron hasta China para encontrar a sus hijas

Mariví y María del Mar junto a sus hijas (Foto: Arai Santana)

Mariví y María del Mar son hermanas, ambas viajaron a China hace ya 18 años para adoptar a sus hijas, Paula y Estela, hoy cuentan como ha sido esta experiencia. 

Cuando se habla de una adopción, en general, se tiende a pensar que todo lo que conlleva antes de que los papás reciban al bebé está lleno de dificultades. Luces y sombras que persiguen historias de niños y niñas que necesitan encontrar una familia distinta a la de origen, y de las familias que los reciben, no todo lo que ocurre en la adopción, es 'lo que se pide en el menú'. 

 

Unas veces con alegrías y otras con penas y sin final feliz, se van sucediendo las historias de niños procedentes de adopción nacional, internacional, distintas edades, con padres famosos o de familias anónimas... pero todas llevan al mismo lugar, el de tomar conciencia de lo que supone para estos pequeños pasar del abandono al amor inmediato que sus nuevos padres les dan.

 

 

Uno de los ejemplos felices es el de Mariví y María del Mar. Ellas son hermanas y viven en Valladolid junto a sus dos hijas, Paula y Estela. Éstas fueron adoptadas cuando tenían un año de vida. "Primero fue Estela, yo no tenía hijos y me apetecía ser madre". Después llegaría Paula, María del Mar, su madre, junto a su marido decidió seguir los pasos de su hermana, "no teníamos hijos y tomamos la decisión de adoptar, estamos muy unidos y creemos que eso ayuda en su crecimiento personal", aseguran. 

 

Paula y Estela son dos jóvenes adoptadas hace unos 18 años. Hoy las dos son adolescentes pero pese a la edad, normalmente difícil de por sí, las niñas llevan bien su identidad (viajaron a su país de origen a conocer a su familia), son buenas estudiantes, y no están surgiendo grandes problemas. "Hemos sido padre, de otra forma pero lo hemos sido", dicen orgullosas. 

 

Esta adopción se dio gracias a la Asociación Nacional en Defensa del Niño (Andeni), "nos ayudaron a adoptar, con el expediente, hace 18 años era muy fácil adoptar, ahora hay muy pocas, están cerrando la adopción al extranjero". De las 5.000 familias que han adoptado a un niño o niña nacido en la República Popular China, 150 de ellas en Salamanca.

 

Paula y Estela aseguran que para ellas nada es "raro", sienten que siempre han vivido en España, son "españolas". "La adaptación es buena, se socializa porque desde pequeño haces todo al mismo ritmo que los demás", concluyen con toda naturalidad. 

Comentarios

Deja tu comentario

Si lo deseas puedes dejar un comentario: