El Puente Romano, de nuevo la fiesta más joven del Lunes de Aguas

Jóvenes en los entornos del Puente Romano este Lunes de Aguas. Foto: F. Oliva
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Multitudinaria presencia, mayoritariamente joven, en los entornos del Puente Romano para celebrar el Lunes de Aguas. Bebida y comida en cantidad para hacer honor a la tradicional fiesta del fin de la Cuaresma.

Este año, de nuevo, el Puente Romano ha sido el lugar elegido por los más jóvenes para hacer honor a la muy salmantina fiesta del Lunes de Aguas. Y lo han hecho casi como era antaño, con un exceso de bebida y comida a la orilla del Tormes, en una reunión multitudinaria que, a primera hora de la tarde, todavía se desarrollaba bajo control.

 

Tras el parón del año pasado por el tiempo, los más jóvenes han elegido en la capital y de manera mayoritaria los entornos del Puente Romano para celebrar esta jornada de campo. A partir del mediodía, han empezado a llegar pandillas cargados de comida y bebida para hacer honor a esta festividad que históricamente ha marcado el final de las privaciones de la Cuaresma, lo que se celebraba recuperando los excesos de los que se habían visto privados los salmantinos durante este período. Siglos después, los excesos siguen siendo componente indisociable al Lunes de Aguas.

 

El Puente Romano y sus entornos, desde la iglesia de Santiago y hasta el puente de Salas Bajas, estaban a tope a primera hora de la tarde. La presencia policial ha sido constante para garantizar que todo discurriera dentro de unos cauces mínimos. Además, se había reforzado la presencia de contenedores de basuras y de envases y se habían instalado urinarios portátiles.

 

A pesar de ello, y dentro de un orden, la fiesta tenía todas las características que llevaron hace unos años a tener que desalojar la zona. Ya veremos cómo queda cuando se retiren los presentes. De momento, algunos ya estaban adentrados en el agua y muchas jóvenes estaban usando las zonas con más vegetación para hacer sus necesidades.