El PSOE quiere ampliar de uno a cuatro años la garantía de los campos de hierba artificial

El grupo socialista ha propuesto ampliar en 36 meses más la garantía del nuevo campo de fútbol de El Zurguén. La garantía simple de la obra, de un año, se queda muy corta con respecto a la vida útil de estos campos y no protege de posibles defectos a medio plazo.

El grupo municipal socialista ha pedido que el futuro campo de hierba artificial de El Zurguén, que en breve será licitado para su construcción, tenga una garantía de cuatro años, muy por encima de lo habitual y de lo que el Ayuntamiento de Salamanca ha venido pidiendo para todos los nuevos campos de superficie sintética que ha ido construyendo en la última legislatura. Algo decisivo en este tipo de instalaciones ya que una de sus ventajas es su resistencia y menor mantenimiento, algo que se echaría por tierra si el Consistorio no pudiera reclamar que aguantaran un período razonable en buenas condiciones.

 

En la comisión informativa de obras y contratación de este martes se ha analizado la inversión para instalar césped artificial en el campo de El Zurguén, de titularidad municipal. El coste previsto es de cerca de 500.000 euros (se reservaron 463.833,57 euros) y entre las condiciones está previsto que tenga una garantía de un año a partir de su entrega. Sin embargo, este período se presenta como algo exiguo. Sobre el papel, un campo de césped artificial permanece en las mejores condiciones durante 10-12 años, pero la garantía de su construcción es de solo un año, con lo que más allá no se podría reclamar un posible defecto de los materiales, la fabricación o la instalación.

 

Bajo estas condiciones se han hecho todos los campos de fútbol de material sintético en los que el Ayuntamiento de Salamanca ha invertido millones en la última legislatura, y eso podría ser un problema. Por ello, el grupo socialista ha pedido ampliar la garantía otros 36 meses, hasta los 48, cuatro años completos, un período que considera más razonable y que se ajusta más a la durabilidad de estos equipamientos. De este modo, los campos municipales podrían tener una mayor garantía y evitarían gastos innecesarios en caso de defectos de fabricación que acortaran su vida útil.