El PSOE pide la dimisión de Enrique Sánchez-Guijo por el ridículo de las piscinas de San José

El grupo socialista acusa al concejal de cambiar el proyecto a última hora "para el negocio de la empresa" y le pide que deje sitio a otro compañero.

El grupo municipal socialista ha pedido la dimisión del concejal de Deportes, Enrique Sánchez-Guijo, por el ridículo del proyecto de la piscina de San José, que hoy se aprueba por urgencia en el último pleno antes de las vacaciones, con un proyecto totalmente diferente al que presentó públicamente hace unas semanas y tras una tramitación desastrosa, en la que ha sido necesario convocar comisiones extraordinarias a última hora, a las que el concejal no acudió, y llevar el asunto por urgencia al pleno. Los grupos municipales han votado a favor para dejar claro que están a favor de que se haga y no entorpecerlo, pero han manifestado sus quejas por cómo se ha tramitado.

 

El asunto llegaba este viernes al pleno tras unas semanas frenéticas en las que el concejal de Deportes ha intentado recuperar el tiempo perdido. El motivo, que a pesar de la decisión del equipo de Gobierno de Mañueco de cerrar la piscina este verano para convertirla en climatizada, el proyecto no ha estado listo hasta esta semana. En principio, se trataba de partir en dos el vaso olímpico de la piscina y cubrir la mitad. Así lo presentó en su día el concejal ante los medios de comuniación.

 

Sin embargo, el proyecto que se aprueba ha llegado totalmente cambiado. Así se lo han encontrado los concejales como el socialista Arturo Ferreras, que no ha dudado en asegurar que el concejal de deportes "ha cambiado un proyecto con un vaso por otro con cuatro para que el negocio de la empresa concesionaria siga adelante". Por este motivo, Ferreras ha pedido la dimisión del concejal de Deportes por haber cerrado la piscina y por la desastrosa tramitación del proyecto, incluido el cambio total del proyecto que él mismo propuso en público. "Si don Enrique no dimite, usted dede cesarle", ha asegurado Ferreras en su segundo turno, al tiempo que decía que siempre han estado a favor del proyecto, pero no con una tramitación en la que, por ejemplo, el concejal Sánchez-Guijo se ha asuentado de las comisiones extraordinarias.

 

La actuación ha pasado de costar 1,4 millones de euros a 2,1 millones; de ocho a doce meses de ejecución; tendrá nuevos abonos 'premium'; va a pasar de un vaso partido en dos en cuatro vasos para poder ofrecer servicios de fitness acuático pensados para un público exclusivo. El proyecto incluye un gasto extra por el mantenimiento que no se ha hecho. La realidad es que no se parece en nada a lo que se planteó en los últimos años para arreglar la piscina y convertirla en climatizada, que es lo que realmente han pedido los vecinos todo este tiempo. La idea de un centro de salud acuática se ha planteado a última hora.

 

Las críticas no se han hecho esperar. El concejal de Ganemos, Gabriel Risco, ha acusado al equipo de Gobierno de permitir a la concesionaria de las piscinas de hacer lo que favorece a su negocio y de haber sometido a decisión un proyecto que no se ha conocido por completo hasta esta misma semana.

 

El concejal de Cs, Fernando Castaño, ha asegurado que las piscinas no estaban para abrirse este verano por las graves deficiencias que arrastran, incluido un vaso que pierde agua. No obstante, se podía haber hecho el mantenimiento adecuado durante el invierno para abrir. En todo caso, Castaño ha constatado que la gestión de los tiempos no ha sido adecuada.

 

Por su parte, al concejal del PP Carlos García Carbayo le ha tocado defender que el proyecto se ha madurado sobre la base de la cubrición, y que es mucho mejor que el que presentó hace bien poco el concejal. Ha pasado de puntillas sobre el hecho de que los informes completos se han conocido con muy poco tiempo y que no ha habido margen para su consulta por parte de los concejales.