El PSOE califica de "tomadura de pelo" el 'bloqueo' de camas en el Hospital que oculta un cierre indiscriminado

El PSOE se opone y rechaza el cierre de camas en el Hospital de Salamanca en verano e insta a la Junta a rectificar. Lo que la Consejería de Sanidad de la Junta llama “bloqueo” es en realidad un cierre encubierto e indiscriminado de camas.

El PSOE de Salamanca se opone, y va a mostrar un contundente rechazo, al cierre de camas durante el periodo estival en el Complejo Asistencial Universitario de Salamanca decidido por la Consejería de Sanidad de la Junta de Castilla y León. Así ha reaccionado al anuncio de que este verano no se cerrarán camas en el Hospital de Salamanca, sino que se recurrirá a un nuevo modelo que consiste en el 'bloqueo' de camas previamente que se hacen disponibles ante cualquier urgencia o necesidad. Cerradas o bloqueadas, son unas 40 las camas afectadas.

 

A juicio de los socialistas, lo que la administración sanitaria de la Comunidad ha calificado como “bloqueo”, no es otra cosa que un cierre de camas hospitalarias de manera encubierta. Una práctica habitual en el equipo de gobierno del PP en la Junta, y los responsables sanitarios, que lo único que esconde es un nuevo recorte o ahorro de dinero en la financiación que se destina a la sanidad pública, recortes de personal y la no sustitución de los profesionales durante sus vacaciones, además del constante desvió de pacientes, medios y recursos económicos a la sanidad privada en detrimento de la pública.

 

Detrás del cierre de camas no hay otra cosa que una reducción, de forma paralela, de las intervenciones quirúrgicas, de las pruebas de diagnóstico y de las consultas especializadas mediante la disminución de este tipo de actividad que ya está programada. Algo que indudablemente va a tener como consecuencia un considerable aumento de las listas de espera que son, en relación a Salamanca, las más grandes en cuanto a tiempo y número de toda la Comunidad.

 

Utilizar el término “bloqueo de camas” en vez de cierre, y justificarlo en el hecho de que la población se va de vacaciones y hay una menor demanda asistencial, es una auténtica tomadura de pelo, una burla y un insulto a la inteligencia de los salmantinos que demuestra, como poco, una evidente irresponsabilidad y la frivolidad de los responsables sanitarios de la Comunidad. Unos responsables que no terminan de entender ni de asumir, año tras año, que las patologías o las enfermedades ya sean crónicas o no, no entienden ni de fechas ni de si es invierno o verano, y que necesitan de una asistencia sanitaria en tiempo, con calidad, seguridad y dignidad.

 

De igual forma argumentar que las camas cerradas serían abiertas en caso de necesidad no es más que una falacia y una mentira puesto que no habría personal para atenderlas, habría camas pero no personal disponible tras el recorte de personal y la ausencia de sustituciones, salvo que se procediera a la saturación o la sobrecarga del personal y de los profesionales existentes lo que supondría un aumento de la presión asistencial de estos trabajadores con el consiguiente riesgo para los pacientes además de la disminución por lógica de la calidad y la seguridad.

 

El PSOE considera que las camas hospitalarias son tan necesarias en verano como en invierno. Su cierre y la consiguiente reducción de las intervenciones quirúrgicas, pruebas diagnósticas y consultas de especialidades va a suponer, además de una irresponsabilidad, la masificación y el colapso en los servicios de Urgencia y que se tengan que atender pacientes en otras dependencias sin las debidas garantías ni que estén habilitadas para ello.

 

En base a todo lo expuesto anteriormente, el PSOE de Salamanca no solo se opone al cierre de camas hospitalarias en periodo estival sino que aboga por continuar, también en verano, trabajando para la reducción de las listas de espera, tanto quirúrgicas como las de pruebas diagnósticas y consultas, mediante la dotación de recursos y la financiación suficiente, empleando en la sanidad pública los fondos que se destinan para este fin a la sanidad privada, y poniendo final a los recortes de personal y la falta de sustituciones tanto de las vacaciones como de las bajas.