El propietario del piso donde murió Yolanda Jiménez: "Si abro la puerta de la habitación me mata a mí también"

Roldán Armando Oyuela, acusado (Foto: T. Navarro)

E. E. B., padre de la propietaria del piso donde Yolanda Jiménez murió cosida a puñaladas ha asegurado que Roldán Armando Oyuela se encontraba en el interior de la vivienda del Paseo de la Estación la misma tarde de los hechos.

"Si llego a abrir la puerta de la habitación donde murió Yolanda me mata a mí también", estas han sido las palabras que el padre de la propietaria, E. E. B., del piso del Paseo de la Estación, donde cosieron a puñaladas a Yolanda Jiménez el pasado 17 de abril de 2016, ha dicho en la segunda sesión del juicio que se celebra en la Audiencia Provincial de Salamanca.

 

El hombre, que ha testificado a través de una vídeoconferencia, ha relatado los hechos tal y como los vivió la tarde del asesinato. Al parecer, en el interior del inmueble vivían tres personas con contrato de alquiler, "Yolanda era una chica excepcional, siempre me pagaba cuando debía, además, le dije que Roldán no podía estar allí porque sólo pagaba ella, pero no me hizo caso".

 

En este sentido, el testigo principal asegura que el 17 de abril acudió en torno a las 17.00 horas a la casa con otra mujer que quería alquilar una habitación y que tuvo que tocar el timbre en innumerables ocasiones, hasta que "Roldán me abrió la puerta, subimos hasta la vivienda y le enseñé a la chica las zonas comúnes del piso, además golpeé la puerta de la habitación de Yolanda y me contestó el ahora acusado y me aseguró que ésta había salido", lo que tira por tierra la declaración del posible asesino, que en la primera sesión, aseguró que no se encontraba en la vivienda ese mismo día.

 

Además, E. E. B. ha ahondado aun más en el asunto y ha dejado claro que le pidió la fregona a Roldán Armando para que la nueva chica "que iba llevando sus cosas poco a poco fregara la habitación, la fregona siempre estaba en la cocina, pero ese día no... se la pedí y sin salir de la habitación me dijo que no sabía donde estaba, menos mal que no abrí esa puerta, de hacerlo, me hubiera matado a mí también"

 

Finalmente, se fue de nuevo del edificio pero poco más tarde tuvo que volver ante una llamada de su hija, "me llamó y me dijo que fuera rápido para ver que pasaba en la casa, al parecer una vecina la había llamado diciendo que se oían fuertes golpes en la puerta, como si alguien estuviera robando, entonces me fuí para allá y es cuando ya me dijeron que había habido un asesinato", concluye reconociendo la cara del acusado como la persona que ese día se encontraba en la casa.

Noticias relacionadas