El PP vuelve a la carga con el cambio electoral que le daría la mayoría en ayuntamientos como Salamanca

Presenta una modificación de la ley electoral para primar con un Gobierno en mayoría a quienes ganen las elecciones aunque no lleguen a la mitad de los votos.

El PP ha vuelto a la carga con una vieja idea, la de cambiar la ley electoral para que Gobierne siempre el partido que gane las elecciones, no el que logre la mayoría. La propuesta, presentada de nuevo este martes, plantea primar a las listas que superen el 30% de los votos y saquen ventaja suficiente a otras opciones; se les otorgaría el Gobierno con mayoría absoluta de manera automática. Esta fórmula permitiría a los populares gobernar sin pactos en ciudades como Salamanca o haber retenido la alcaldía en Ciudad Rodrigo.

 

En el primero de los casos, Alfonso Fernández Mañueco se hubiera ahorrado el pacto con Cs tras cosechar el peor resultado del PP en año en el Ayuntamiento de Salamanca. En las elecciones de 2015 no llegó a la mayoría absoluta, aunque aventajó con claridad al PSOE, pero se colaron dos fuerzas nuevas, Cs y Ganemos, que impidieron la segunda mayoría del alcalde. En el caso de Ciudad Rodrigo (o de localidades como Zamora) le hubiera dado la alcaldía como fuerza más votada.

 

Este martes el PP ha presentado una proposición de ley para reformar la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (LOREG) e implantar un sistema para propiciar que la lista más votada gobierne los ayuntamientos. En concreto, plantea que pueda gobernar con mayoría absoluta una lista que gane las elecciones municipales pero que sólo obtenga un 35% de los votos válidos, siempre que saque una ventaja de cinco puntos al siguiente, o incluso con un 30% por ciento de los votos, si además saca diez puntos de diferencia a la segunda lista.

 

La encargada de presentar esta iniciativa, similar a la que el PP planteó a Ciudadanos el pasado mes de febrero, ha sido la nueva portavoz del Grupo Popular en el Congreso, Dolors Montserrat, que sustituye en el cargo a Rafael Hernando.

 

En la que ha sido su primera rueda de prensa como portavoz, Montserrat se ha comprometido a que el Grupo Popular hará una doble tarea "liderar la iniciativa política" y controlar al Gobierno al que ha acusado de "dejación de funciones" y de estar "arrodillado y manitado ante el independentismo catalán, el nacionalismo vasco y el populismo de Podemos". Pero la primera iniciativa que ha registrado el PP en su nueva etapa ha sido la destinada a modificar la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (LOREG), una reforma que quieren que esté lista para poderse aplicar en las municipales de 2019.

 

Montserrat ha hecho hincapié en que "hay tiempo" para hacerla realidad antes de esos comicios y ha recalcado que la iniciativa responde a una demanda de los ciudadanos, que reclaman que "gobiernen los alcaldes que ellos deciden" y que no haya "acuerdos oscuros en los despachos en contra de la voluntad de los ciudadanos". "Así sólo hay gobiernos débiles que pagan hipotecas ocultas como pasa con el Gobierno de Sánchez", ha apostillado.

 

 

Así funciona el sistema

 

En concreto, el PP plantea un sistema de doble vuelta y prima de mayorías. Según su propuesta, en una primera votación conseguiría la mayoría absoluta quien lograra el 35% de los votos y una ventaja mínima de cinco puntos respecto a la candidatura que quede en segundo lugar.

 

Montserrat ha puesto como ejemplo que, en un ayuntamiento con 17 concejales, la lista que llegase al 35% y sacase cinco puntos a la siguiente se haría automáticamente con 9 concejales y el resto se repartiría aplicando la Ley d'Hont entre las demás candidaturas.

 

Pero si nadie cumple esos requisitos se pasaría a un segundo escenario en el que sumaría automáticamente la mayoría absoluta de concejales el partido más votado si lo es como poco con el 30% de los votos y con una ventaja de 10 puntos sobre el segundo.

 

Si tampoco se da esa circunstancia, habría una segunda vuelta a la que sólo podrían concurrir las candidaturas que hayan obtenido como mínimo el 15% de los votos en la primera. Para evitar coaliciones sobrevenidas para poder concurrir la segunda vuelta, la propuesta del PP especifica que únicamente podrán competir en esa segunda votación candidaturas "que no sufran variaciones respecto a las presentadas en la primera elección".

 

En este caso, se quedaría con la mayoría absoluta quien lograra el 40% o la primera lista que sacara 7 puntos de ventaja a la segunda y el resto de los escaños se repartiría entre los demás teniendo en cuenta los porcentajes de la primera vuelta. Cuando ninguna candidatura alcanzase esos requisitos la atribución de los puestos de concejales en cada ayuntamiento se realizará aplicando el procedimiento ahora vigente en función de los resultados obtenidos en la primera vuelta. La proposición de ley del PP mantiene el umbral mínimo del 5% de los votos que actualmente requieren las candidaturas para obtener representación en los entes locales.