El PP vuelve a confiar en Javier Iglesias a pesar de su incierto futuro judicial

Javier Iglesias, en su última visita al juzgado por el caso de los despidos en la feria.

El presidente de la Diputación está imputado y pendiente de noticias por el caso del despido de trabajadores de IFESA, lo que puede convertir en 'papel mojado' su designación. Debe despejar en qué lista concurre y obliga al partido a manejar un plan 'b' por si se le abre juicio oral.

El PP salmantino ha despejado este jueves una de las incógnitas que ha mantenido en las últimas semanas, la de quién concurrirá como candidato a presidente de la Diputación en las próximas elecciones. La duda la había sembrado el propio elegido, Javier Iglesias, actual inquilino de la presidencia en La Salina, pero que había anunciado que no repetiría como candidato a la alcaldía de Ciudad Rodrigo. Ese puesto había sido su trampolín hacia otros cargos políticos y también el que le catapultó, junto al hecho de ser presidente del PP provincial, hacia la presidencia de la Diputación. Así que al dejarlo se abrieron las especulaciones. Ahora se ha confirmado oficialmente que ha sido propuesto para repetir como cabeza de lista, pero ni mucho menos tiene un horizonte despejado.

 

Su problema es un incierto futuro marcado por los varios escándalos y casos judiciales que tienen que ver con su equipo de Gobierno en la Diputación. Y, sin ir más lejos, con sus propias decisiones como presidente. Iglesias está, a día de hoy, imputado en una querella en la que se denuncian prevaricación y tráfico de influencias, entre otros delitos, relacionadas con la decisión de despedir a un grupo de trabajadores habituales de la feria agropecuaria para contratar en su lugar a otros presuntamente afines al PP.

 

El caso lleva más de un año en investigación, desde que el 30 de septiembre de 2013 fuera admitida a trámite la querella del grupo socialista en la Diputación. El día 16 de octubre de aquel año Iglesias tuvo que acudir a declarar y ha repetido hace unas semanas, el 9 de enero de este año, cuando acudió por segunda vez a los juzgados por este tema. Si el juzgado decide abrir juicio oral, dejaría al actual presidente de la Diputación en una posición muy incómoda que podría obligarle a renunciar a presentarse para un segundo mandato.

 

 

UN SITIO, UNA LISTA

 

Además, su designación como número uno de la lista a la Diputación obliga a despejar dos cuestiones. La primera y más inmediata, saber en qué lista acudirá. Hasta ahora nada se sabe salvo que el alcalde de la ciudad, Alfonso Fernández Mañueco, aseguró tras renunciar Iglesias a la alcaldía de Ciudad Rodrigo que sería el candidato a la Diputación. Para serlo, necesita ser elegido como concejal por algún municipio de la provincia, así que tiene que ir en una lista. Una opción sería ir de número dos en Ciudad Rodrigo; otra, hacerlo como 'paracaidista' desde cualquier otro municipio; y la tercera y más plausible, hacerlo como número dos en la lista de la capital

 

Este es el método habitual en el PP de Castilla y León, donde presidentes como Fernando Martínez Maíllo en Zamora lo son como número dos de la lista para la capital. Sin embargo, no deja de ser extraño que un presidente que lo ha sido como alcalde de su ciudad ahora tenga que acceder desde otro puesto. En todo caso, es muy probable que en su comparecencia prevista para este viernes se aclare este extremo.

 

 

PLAN 'B': GARCÍA SIERRA Y DE LA TORRE

 

La segunda gran incógnita se refiere al plan 'b' que, necesariamente, debe elaborar el PP ante la eventualidad de que un traspié judicial le deje fuera de la carrera por la Diputación. De entrada se ha evitado el problema de buscar, también, un candidato como alcalde a Ciudad Rodrigo. Iglesias ha asegurado que el motivo de no repetir es personal después de 20 años en el cargo, pero muchos ven una maniobra de protección. Pero también hay que cuidar otros detalles.

 

De resultar encausado, Iglesias tendría muy complicado sentarse a la vez en el banquillo de los acusados y en el escaño de presidente de La Salina, así que hay que preparar un posible relevo. Los dos grandes candidatos son el actual vicepresidente, Carlos García Sierra, y la diputada de Economía, Chabela de la Torre. Ambos son personas de máxima confianza de Iglesias y colaboradores imprescindibles para él... pero también están señalados.

 

García Sierra acaba de ser imputado por el caso de los contatos irregulares en la Diputación de Salamanca, una trama por la que un grupo de empresas se habría beneficiado de obras por 12 millones de euros que habrían conseguido gracias a licitaciones a medida. El caso es ya una macrocausa al reunirse querellas variadas y esta misma semana se ha sabido que García Sierra acudirá a declarar como imputado el día 27 de marzo; en su primera citación antes de la acumulación de la causa solo fue citado como testigo.

 

Este caso, y otras cuestiones como el escándalo de Vega Terrón, donde la empresa concesionaria del muelle no pagó el canon obligado durante 17 años sin que la Diputación, y concretamente Fomento, el área de García Sierra, se lo solicitara, le complican la posición. En su lugar podría entrar De la Torre como número dos y primer recambio para una posible retirada de Iglesias. La diputada y concejala de Santa Marta es una de las personas con más proyección del PP salmantino en la actualidad, aunque tampoco está falta de tropiezos: no declaró que tenía un porcentaje de una sociedad dedicada a asesorar empresas, en claro conflicto con sus funciones como diputada en economía y Hacienda.

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