El PP tapa con un cierre a medida los errores y deficiencias del Grupo SIETE

Fernando Rodríguez, durante su intervención en el pleno sobre la compra de las naves de la Cámara.

Logra aprobar un texto que constata el mal funcionamiento e irregularidades de un grupo del que PSOE y Ganemos piden la desparición y sobre el que Cs alberga dudas.

La comisión de investigación del Grupo SIETE, la polémica unidad de la Policía Local de Salamanca, ya es historia. Casi tres años después (los cumpliría en septiembre) la primera comisión especial del Ayuntamiento de Salamanca, que tenía que haber sido resuelta en 4 meses, ha aprobado unas conclusiones que se pueden calificar de generosas con el equipo de Gobierno, habida cuenta de que la textualidad del documento que se ha aprobado en el pleno pone de manifiesto que el funcionamiento del grupo no era ejemplar. Y eso es mucho teniendo en cuenta que el texto lleva la rúbrica del PP, al que esta vez Cs ha forzado a reconocer mucho más de lo que está dispuesto a hacer.

 

Incluso con el documento en la mano, el concejal Fernando Rodríguez, responsable político de la Policía Local, ha insistido en que no había nada de lo que se comentó en su día sobre los rudimentos del grupo, aunque la realidad es otra. Pocos meses después del inicio de la comisión, se destituyó al subinspector responsable por debajo del jefe de la Policía, el "cabeza de turco" según Gabriel De la Mora al que se han cargado las responsabilidades; el grupo empezó a volcar sus informes a Eurocop, algo que no hacía; y se han ido limitando sus funciones y hasta su número. Además, las conclusiones de la comisión determinan que, a partir de ahora, se ejercerá un mayor control sobre el grupo: el jefe policial deberá dar cuenta periódicamente de sus actividades en una comisión municipal.

 

En las conclusiones del dictamen aprobado, el elaborado por el PP y 'tutelado' por Cs con celo en esta ocasión, se reconocen errores y deficiencias en diligencias del grupo, excesiva dispersión de funciones, la falta de volcado de informes e incluso, la extralimitación de tareas en operativos como el control de bares o los empadronamientos. Todos los grupos coinciden en eso, también el PP aunque el concejal Rodríguez fuera por otro lado en su intervención: se ha agarrado a que no se han detectado ilegalidades (Ganemos no opina lo mismo) y al buen fucionamiento actual del grupo, cuando lo que se investigaban eran sus fallos pasados.

 

El resultado final es que el grupo ya ha cambiado las malas prácticas que lo pusieron en el disparadero, pero puede que no quede ahí la cosa. En sendos votos particulares, PSOE y Ganemos han pedido la disolución del grupo y, en el caso de los granates, que se asuman responsabilidades políticas por parte de alcalde, concejal y jefe policial. Los dos votos han sido 'tumbados'. Pero también Cs alberga sus dudas y ha abierto la puerta a una petición de cese del grupo si las mejoras no se consolidan.

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