El PP salva entre abucheos la triplicidad de cargos de Mañueco e Iglesias

Fernández Mañueco, en una de las mesas en la inauguración del congreso del PP.

Escándalo en el congreso del PP al rechazarse entre acusaciones de tongo una moción para acabar con la acumulación de cargos de algunos dirigentes. El alcalde no podría seguir siendo al tiempo procurador y secretario regional, igual que Iglesias tendría que elegir entre la Diputación, el Senado y presidente provincial.

El congreso que arrancó este viernes se auguraba como el más tranquilo de los últimos años en el PP. Mariano Rajoy había ordenado dar imagen de unidad y solidez frente a rivales políticos dubitativos, y eso es lo que había tenido durante todo el viernes hasta la votación de muchas enmiendas, cuando la tranquilidad se ha terminado. Martínez Maíllo se había empleado a fondo para conseguir que las disonancias se redujeran a la mínima expresión y que los pocos cambios que se esperan va a ser 'por las buenas', sin rupturas ni corrientes. Pero al final ha habido polémica en un capítulo importante como el de la limitación de cargos.

 

Durante la votación de una enmienda a la ponencia de estatutos se ha producido un importante escándalo que ha terminado entre abucheos y gritos de '¡pucherazo!' por parte de los compromisarios, especialmente lejos de la zona que ocupan los delegados del aparato. La enmienda proponía prohibir que se pueda ejercer al tiempo un cargo institucional y otro orgánico; era una propuesta 'anti Cospedal', ya que le impediría ser ministra de Defensa y, al tiempo, presidenta del PP en Castilla-La Mancha y secretaria general nacional. Y lo mismo para los muchos cargos que acumulan dos y tres puestos, como Alfonso Fernández Mañueco, alcalde de Salamanca, procurador en Cortes (lo que implica doble remuneración) y secretario regional; o Javier Iglesias, presidente provincial del PP, senador y presidente de la Diputación.

 

A la hora de la votación, y según fuentes del partido, el resultado ha sido muy ajustado: sólo 25 votos de diferencia han permitido rechazar la moción y dejar, de facto, a estos cargos sin su triplicidad de puestos. La votación se hizo con un sistema de cartulinas alzadas por los delegados, y los votos se recuentan por personal de la organización; incluso se dijo que había tenido que repetirse. El resultado ha desatado una ola de protestas y silbidos.

 

 

CESE PROGRESIVO DE LA ACUMULACIÓN DE CARGOS

 

Esto detiene un cambio radical en la política de acumulación de cargos entre los cuadros dirigentes del PP, pero el partido se va a ver obligado a introducir progresivamente una separación entre el cargo orgánico y el institucional. La realidad es que, a día de hoy, el PP ya tiene normas que impiden a sus integrantes acumular puestos y compaginar cargos orgánicos e institucionales. Lo que ocurre es que esas normas no se aplican. Los actuales estatutos ya contemplan la incompatibilidad entre ser alcalde, presidente de comunidad, diputado o senador y, además, ser presidente o secretario general del partido en una provincia o región. Y ahora el vicesecretario de organización, Fernando Martínez Maíllo, se ha propuesto que se cumplan.

 

Ahora las voces que consideran que no debe compaginar ambos cargos se han escuchado y, al final, han calado y el partido aplicará la máxima 'un militante, un cargo'. Eso sí, sin prisas. La ponencia política y de estatutos, aprobada este viernes, hará valer las 'nuevas' reglas del juego para los cargos populares. Según el articulado refrendado, "con carácter general, no podrá desempeñarse más de un cargo territorial de Presidente o Secretario General en el Partido, ni acumularse a éste más de un cargo de representación institucional, local, autonómica o nacional". Eso sí, hay varios casos que se permiten y hasta una última instancia, la Oficina del Cargo Popular, que puede autorizar excepciones a la regla.

 

Con todo, y según queda la ponencia, Fernández Mañueco no podrá seguir siendo alcalde y procurador en Cortes, lo que refuerza la exigencia hecha hace meses por el parlamento regional para que no fuera compatible gobernar una capital de provincia y seguir en el hemiciclo autonómico, una compatibilidad que le da al alcalde 90.000 euros al año. Menos complicado lo tiene Javier Iglesias para seguir siendo presidente de la Diputación, senador y presidente provincial del PP porque según el documento "la condición de Senador es compatible con un cargo de Presidente o Secretario General y otros en Corporaciones Locales o Provinciales".

 

Eso sí, está claro que progresivamente este tipo de compatibilidades tendrá que ir desapareciendo. El portavoz adjunto del PP en el Ayuntamiento de Madrid, Iñigo Henríquez de Luna, presentó una enmienda sobre este asunto. Esta semana anunció que había pactado una enmienda transaccional con la dirección nacional del partido para que el PP promueva una "gradual separación y limitación" en la acumulación de cargos institucionales de Gobierno y partido. 

 

En el caso de la limitación de cargos, el partido no tiene intención de llevar esa demanda a sus Estatutos, a pesar de que el pacto que se firmó a finales de agosto con Ciudadanos fija un mandato de ocho años, igual que se ha acordado en Castilla y León. Los 'populares' esgrimen que esa limitación es propia de los regímenes presidencialistas.

Noticias relacionadas