El Pozo de los Humos: donde el río Uces cautivó a Unamuno

Pozo de los Humos

Este paraje es una espectacular cascada natural localizada en las Arribes del Duero, entre las localidades de Masueco y Pereña

El Pozo de los Humos es uno de esos parajes naturales que cautivan al visitante. Uno de esos espectáculos de la naturaleza que no dejan indiferente y en los que se muestra su grandeza. Esta cascada natural en el río Uces, entre los términos municipales de Masueco de la Ribera y Pereña de la Ribera, se ha convertido en una visita obligada para los amantes de la naturaleza y todos aquellos que quieran verla en su máximo esplendor.

 

Así, el Pozo de los Humos es una cascada natural formada por el río Uces antes de su desembocadura en el Duero a través de un terreno rocoso y de un gran desnivel. Tanto es así que su caída de 50 metros la ha convertido en una de las cascadas más altas de Europa y tan sólo superada en dos metros por las Cataratas del Niágara, con 52 metros de caída. Su nombre procede del fenómeno que pruduce el agua al caer, ya que levanta una neblina de agua que se asemeja al humo.

 

 

 Además, el espectáculo se completa con la cercana cascada conocida como Pozo de las Vacas. Y es que antes de su llegada a la caída del agua, el cauce del Uces se bifurca y cae por ambas cascadas. Según cuenta la leyenda, el origen del nombre de Pozo de las Vacas es la historia de un carro tirado por estos animales que se despeñó en la zona cuando se dirigía a un molino cercano.

 

Más allá de estas historias, el paraje se ha convertido en una visita obligada que llegó a cautivar al mismísimo Miguel de Unamuno, que dejó constancia en algunos de sus textos de su fascinación por la vista de esta cascada desde Masueco. "Es una de las más hermosas caídas de agua que pueden verse entre aquellos tajos adustos", dijo el escritor en un texto publicado en 1898 en una revista bilbaína. Tanto es así que el camino desde Masueco se conoce como la 'Senda de Unamuno'.

 

 

 

Y es que la vista de este Pozo cautiva tanto desde Masueco como desde Pereña. Desde la primera, el trayecto nos lleva hasta lo más alto de la cascada para contemplar desde ahí, y sobre unas pasarelas habilitadas para ello, la caída del agua. Por su parte, desde Pereña podremos contemplar el pozo en todo su esplendor, de frente y desde la otra orilla del río.

 

Todo un espectáculo natural que es una de las visitas imprescindibles de la provincia salmantina y de la zona de Las Arribes. Un plan perfecto para disfrutar en familia o con amigos y que no dejará indifirente a quien se acerque a su magnitud.

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