El plan de seguridad vial y los radares de Mañueco, sin presupuesto ni aval de los técnicos

El PSOE califica de "humo" las propuestas del pacto por la seguridad vial del alcalde y asegura que no están avaladas por estudios ni informes técnicos. El equipo de Gobierno reconoce que no tienen presupuesto, ni se han estudiado los puntos negros para tomar medidas.

Humo y ocurrencias sin el aval de los técnicos. Así califica el PSOE el elenco de propuestas para la seguridad vial que el alcalde, Alfonso Fernández Mañueco, ha desgranado dentro del pacto en esta maria. Un pacto que recoge medidas incumplidas por el Ayuntamiento durante años y propuestas de los grupos de la oposición, y que se habría elaborado de retales y sin aval de los técnicos a la hora de determinar las medidas necesarias para reducir la siniestralidad.

 

El grupo municipal Socialista sospecha que una vez más el alcalde ha optado por la foto y la política del parcheo, la improvisación y la falta de rigor, puesto que dichas propuesta se pueden quedar en meras ocurrencias al no tener la garantía de que haya financiación para llevarlas a cabo ni la seguridad de que vayan a servir de forma eficaz para el objetivo pretendido, que no es otro que reducir todo tipo de siniestralidad en el tráfico de la ciudad.

 

El equipo de gobierno municipal en el Ayuntamiento de Salamanca encabezado por Mañueco ha reconocido, en la comisión de Policía y Tráfico del Consistorio salmantino y a preguntas de concejales socialistas, que las propuestas presentadas a bombo y platillo por el alcalde en materia de seguridad vial no tienen ni vienen  avaladas por informes técnicos o estudios que justifiquen su utilidad o garanticen que van a cumplir con el objetivo para lo que han sido concebidas, y que no es otro que reducir la siniestralidad en el tráfico de la capital. En concreto, el concejal delegado del área de Tráfico, Carlos García Carbayo, respondió a los concejales del PSOE que las medidas no estaban respaldadas por informes técnicos pero que la Policía trabajaba constantemente en esta materia.

 

La mayoría de las propuestas presentadas por el alcalde, o bien ya se están llevando a cabo o ya han sido puestas en marcha refiriéndose sólo a un aumento o intensificación de las mismas o son meras especulaciones teóricas o declaración de intenciones, que como suele ser habitual en este equipo de gobierno pasarán al cajón que el señor Mañueco tiene en su mesa, y que está ya a rebosar, de cosas prometidas e incumplidas.

 

El equipo de gobierno municipal ha reconocido también, a interpelaciones de los concejales socialistas, que el plan presentado por el alcalde no cuenta con financiación ni tiene reconocido partida o cuantía presupuestaria en los Presupuestos para este año; de hecho, la comentada medida de destinar la recaudación de los nuevos radares a proyectos de investigación no es tal: lo que se hará será dar una subvención a la entidad de la Usal involucrada. Tampoco cuenta el plan con un estudio o informe que valores los puntos negros de la ciudad en cuanto a siniestralidad para poder dirigir hacia esos lugares las actuaciones, ni tampoco un estudio sobre las causas, los motivos y el tipo de los incidentes de tráfico que con mayor asiduidad se producen en la capital.

 

Tampoco contempla inversiones en educación, formación o seguridad  vial con fondos propios o proveniente de otro tipo de ingresos municipales de carácter recaudatorio o mediante convenios con la Universidad o el Centro Superior de Educación Vial que cuenta con instalaciones en Salamanca. Cuestiones todas, pedidas por el PSOE, y que su juicio son imprescindibles a la hora de poner en marcha un Plan contra la siniestralidad efectivo y que no se quede, tal y como lo ha planteado Mañueco, en una relación de ocurrencias.