El paro real, los contratos basura y el PIB desmienten el milagro al que se agarra el PP salmantino

El alcalde Fernández Mañueco hace suya la euforía sobre una salida de la crisis basada en la EPA, pero olvida el resto de datos: el paro baja, pero está 7.000 personas por encima del de 2008, el 50% del empleo dura menos de un mes y el PIB está por debajo.

El alcalde de Salamanca, Alfonso Fernández Mañueco, se ha apresurado a hacerse eco de una información del diario digital El Confidencial en la que se califica elogiosamente uno de los datos que ha arrojado la última Encuesta de Población Activa conocida hace unos días y que otorga a la provincia una importante reducción del paro hasta los 24.900. El dato, por supuesto, es cierto y es mucho mejor que el de 2008, año que al terminar reflejaba 26.200 parados según la EPA; esto anima al primer edil a asumir que Salamanca es la primera provincia que sale de la crisis. Un solo dato es suficiente para lanzar la campanas al vuelo ignorando cifras igual de sólidas que la de esta encuesta y mucho menos favorables.

 

Sin ir más lejos, las cifras del paro registrado. Se elaboran cada mes a partir de las personas que están inscritas en las oficinas públicas de empleo como parados que buscan un trabajo. Según la última cifra del Ministerio de Empleo y Seguridad Social, Salamanca terminó 2015 con 30.901 parados; es una reducción importante, 2.896 parados menos en un año, pero está lejos de ser útil para sustentar la total recuperación que si 'vende' la EPA. Más que nada, porque son casi 7.000 parados que al acabar 2008: aquel diciembre eran 24.132 en Salamanca. Y está más bien al final de diciembre de 2010, cuando había 30.134 parados en la provincia.

 

Tampoco asoma el 'milagro' al mercado laboral. Los cambios normativos han permitido un mercado totalmente volcado hacia la temporalidad. Según los últimos datos del ministerio, en Salamanca se firmaron en 2015 más de 103.000 contratos, de los cuales 97.800 corresponden con fórmulas de contratación temporales: son contratos de obra o servicios, eventuales, de interinidad, en prácticas... Pero es que, además, el 50% de los trabajos para los que se han firmado contratos han durado entre una semana y un mesEse nivel es muy superior al de 2008, cuando se firmaron más contratos indefinidos, 79.500 con fórmulas temporales y sólo un tercio duraba un mes o menos. 

 

Tampoco acompañan los datos de la afiliación a la Seguridad Social, que reflejan el número de trabajadores dados de alta. Según el Ministerio, terminaron 2015 cotizando 112.150 trabajadores en Salamanca; a finales de 2008, la afiliación media era de 126.695 salmantinos.

 

En cuanto a cifras económicas, tampoco las referencias son positivas. Según todas las previsiones, el Producto Interior Bruto (PIB) de Castilla y León creerá un 3,2 por ciento en 2015, una décima más que la media nacional. Encadenaría su segundo año consecutivo de mejoría, ya que en 2014 mejoró un 1,4%, hasta los 53.989 millones de euros. De ser así, superaría los 55.000 millones de euros, todavía sin llegar a su nivel tope, precisamente el de 2008, cuando alcanzó los 56.491 millones antes de caer en la crisis.

 

Por lo tanto, parece arriesgado vender una recuperación económica que, según una amplia variedad de las estadísticas oficiales, no parece tan segura. Aunque eso obligue a no ser tan optimista como pide el alcalde de Salamanca.