El paro hubiera afectado a más de 59.000 salmantinos sin los ERTE contra la pandemia
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El paro hubiera afectado a más de 59.000 salmantinos sin los ERTE contra la pandemia

Los ERTE han evitado una gran destrucción de empleo ya que llegó a haber 41.000 trabajadores salmantinos entre parados y en expediente.

El número de parados hubiera superado ampliamente los 50.000 en Salamanca en los peores meses de la crisis del Covid de no haber existido los ERTE, que no sólo han mantenido 'congelados' miles de empleos con la protección a los trabajadores afctados, sino que evitaron lo que hubieran sido despidos masivos. Según Fedea, el paro hubiera aumentado del 14% hasta el 40% de la población en caso de no haberse aplicado los expedientes temporales de regulación de empleo.

 

En el caso de Salamanca, las cuentas salen. En la actualidad la provincia roza los 25.000 parados y llegó a tener más de 16.300 personas en ERTE en el peor momento, abril de 2020, que ahora son 3.500. Eso totalizan más de 41.000 trabajadores afectados por el desempleo y sin actividad por estar en expediente de regulación. Sin protección a trabajadores y exenciones de cuota a empresas, eso se podría haber traducido en una gran destrucción de empleo en la provincia.

 

De no haber existido este mecanismo, el paro habría ascendido hasta el 40% de la población activa: con datos de la EPA, eso son unas 59.000 personas. Por contra, la tasa de paro de la provincia ha ascendido del 13% que según la EPA había antes de la pandemia al 16% actual, ya que todavía no se han recuperado los niveles de empleo y parados anteriores.

 

La Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) estima que, de no haberse puesto en marcha los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE) durante la crisis sanitaria, la tasa de paro agregada se habría disparado desde el 14% prepandemia hasta más del 40% durante lo peor de la crisis.

 

Además, calcula que, en ausencia de los ERTE, la tasa de destrucción de empleo se habría duplicado para los trabajadores temporales, pasando del 17 al 33%, y habría aumentado en dos puntos, del 8 al 10%, para los que tienen un contrato permanente.

 

Así se recoge en un estudio de Fedea, elaborado por Victoria Osuna y J. Ignacio García Pérez, de la Universidad Pablo de Olavide, en el que se analizan los mecanismos de flexibilidad laboral utilizados en España para preservar el empleo y la renta de los trabajadores durante la crisis del Covid, especialmente el uso generalizado de ERTE con bonificación parcial de las cotizaciones empresariales a la Seguridad Social.

 

En el estudio se señala que aunque los ERTE permiten reducir significativamente el aumento del paro y las tasas de destrucción de empleo, el tamaño de estas reducciones depende de las subvenciones a las empresas asociadas a los ERTE. Así, explican los autores, con un subsidio del 80%, similar al aplicado en España en los ERTE, la tasa de paro se mantiene por debajo del 20% y las tasas de destrucción de empleo se reducen en relación con el escenario base hasta el 9% para los empleos temporales y hasta el cero para los permanentes.

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