El parking del Calasanz, pendiente de un trámite para pagar el IBI tres años después de su apertura

Acceso al aparcamiento bajo el patio del colegio Calasanz.

El Ayuntamiento de Salamanca no le ha liquidado el pago del impuesto porque está pendiente calcular la cuota que corresponde al colegio y la que corresponde al aparcamiento, construido bajo el patio del centro escolar.

El aparcamiento de los Escolapios de Salamanca, al que se accede por la calle Jardines, lleva más de tres años en funcionamiento sin que se haya podido liquidar el IBI correspondiente a la instalación. Eso lo mantiene como el único de la capital que no paga el impuesto, que el consistorio no le liquida por falta de un trámite. Una situación que se mantiene desde que en el último trimestre de 2014, hace ya más de tres años, abriera sus puertas.

 

El del colegio Calasanz es uno de los últimos aparcamientos que se han promovido en Salamanca. El proyecto data de 2011 y costó unos dos millones de euros; cuando se inauguró en octubre de 2014 lo hizo con algo más de 130 plazas disponibles. Es de la misma época que el que se construyó en Salesianos y el de Garrido, el último, es posterior. Sin embargo, todavía tiene pendiente el cálculo del IBI que le corresponde pagar y que se le liquide. Según la información a la que ha tenido acceso TRIBUNA, es el único de la ciudad que todavía no paga este impuesto.

 

El motivo es que está pendiente el cálculo de lo que corresponde pagar al colegio y la parte que le toca por la actividad del aparcamiento, dos cuestiones que urbanísticamente se entremezclan porque el subterráneo se hizo bajo el patio del colegio. La parcela tiene la misma referencia catastral y está calificada como sistemas locales de equipamiento, pero alberga en sus casi 20.000 metros cuadrados el colegio, equipamientos deportivos, sanitarios y religiosos, y también el aparcamiento. El parking carece de un valor catastral aparejado que permita calcular el IBI.

 

Cuando se haga el cálculo, se tendrá que sumar a la lista de colegios y órdenes religiosas que pagan el IBI correspondiente a los aparcamientos que han promovido en los últimos años. Las Carmelitas Descalzas pagan 6.200 euros/año por el parking que hicieron en Crespo Rascón; los Salesianos abonan más de 36.500 euros al año en IBI por su aparcamiento de la avenida de Portugal junto al colegio; y las Esclavas pagan más de 14.000 por el suyo en el paseo del Rollo.

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