El palacio de Monterrey, de inaccesible a cerrar sólo tres días por obra y gracia del turismo

El palacio salmantino de la Casa de Alba abre al fin sus puertas como ya hizo el de las Dueñas: el objetivo es la explotación turística. Espera 45.000 visitantes y más de 200.000 euros de ingreso.

El Palacio de Monterrey arranca este viernes una nueva etapa en la que la Casa de Alba ha decidido dar un cambio radical a su planteamiento. La misma casa ducal que ha mantenido inaccesible y sin restaurar el palacio salmantino, por encima incluso de las obligaciones legales, se ha volcado en su rehabilitación y se dispone a una apertura casi permanente. Todo, tras una importante inyección de fondos públicos por parte del Ayuntamiento de Salamanca.

 

La apertura del palacio salmantino de los Alba es una vieja aspiración de los salmantinos. Durante años ha estado cerrado a las visitas turísticas, salvo alguna excepción como en una de las ediciones del programa 'Las Llaves de la Ciudad'. Según la ley autonómica de patrimonio, los propietarios de monumentos BIC (y el palacio lo es) "deberán facilitar la visita pública en las condiciones que se determinen, que en todo caso será gratuita durante cuatro días al mes, en días y horario prefijado". Sin embargo, eso no ha sido así, y el último en recordarlo ha sido el Procurador del Comú, que ha exigido que la propiedad comunicara días de apertura.

 

La petición, habitual desde hace años, queda ahora superada por la apertura. Tras las obras de rehabilitación, para las que el consistorio concedió una subvención de 272.000 euros tras firmar unilateralmente el alcalde Fernández Mañueco un convenio con la Casa de Alba, abre al público replicando el modelo que la familia ha aplicado en el caso de otro palacio, el de las Dueñas. En este último caso, el coste de las reformas necesarias (270.000 euros) lo pagó la familia.

 

El palacio de Las Dueñas. Foto: EP

 

En vida, la duquesa no permitió las visitas a la que era su casa, pese a que era monumento BIC y estaba obligada, como ocurría con Monterrey, que también usaba en sus visitas a Salamanca. La Junta de Andalucía tampoco quiso abrir un conflicto con ella y, a cambio de no obligarle a abrir al público su patrimonio, pactaron la cesión de algunas de las obras propiedad para mostrarlas en una exposición que se celebró con gran éxito en el Museo de Bellas Artes de Sevilla en 2009. El edificio cuenta con protección legal desde el 3 de junio de 1931 y en abril de 2010 la Junta declaró además BIC los bienes muebles,es decir, sus cuadros, esculturas y demás patrimonio artístico. Monterrey es BIC desde antes, mayo de 1929.

 

 

Dueñas vs Monterrey

 

Al final, en marzo de 2016, el propio Duque de Alba abrió al público el palacio que había estado prohibido abrir porque era la residencia de su madre en Sevilla. Lo hizo con un amplio horario de mañana y tarde; las fechas de cierre se limitan a tres días al año (25 de diciembre y 1 y 6 de enero); la entrada general cuesta 8 euros; y hay visitas guiadas. Además, lo ha abierto a alquiler privado: en octubre de 2017 acogió la celebración de la pasarela de moda ‘We love flamenco’, un salón de tendencias.

 

El palacio de Monterrey copia muchas de las condiciones de acceso. Pasa de totalmente inaccesible a cerrar sólo tres días al año, los mismos que Dueñas; tendrá seis pases diarios, siete en verano (de julio a septiembre); y la entrada general costará 5 euros.

 

 

Explotación turística de Monterrey y las Dueñas

 

Detrás del cambio está el nuevo planteamiento del actual Duque de Alba sobre los negocios y propiedades del legado de su antecesora. Además de millonarios intereses agrarios y financieros, la casa ducal tiene un importante patrimonio artístico y monumental que supera los mil millones de euros, y que gestiona fundamentalmente a través de la Fundación Casa de Alba. A ella están legados los palacios de Liria y Monterrey, no así Dueñas. Son los tres palacios abiertos al público, aunque con un régimen muy diferente: Dueñas y Monterrey en 'modo turístico' y Liria en 'modo BIC', sólo los viernes, en tres grupos con un máximo de 15 personas, y sólo por solicitud. Se pasa cerrado cuatro meses al año.

 

Muy diferente al rédito que se espera sacar en los otros dos casos. El palacio de las Dueñas supera los 100.000 visitantes al año y se calculan unos ingresos de 800.000 euros, destinados a mantenimiento; en el de Monterrey se espera llegar a los 45.000 visitantes, un máximo de 225.000 euros de ingresos por taquilla.

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