El ozono marca niveles récord sin que Salamanca pueda plantearse restricciones al tráfico

Tráfico en el paseo de Canalejas. Foto: Cinthya Duarte

Desde el día 15 de junio la concentración de ozono supera los mismos niveles con los que Valladolid ya ha cortado la circulación. La presencia de este contaminante se ha disparado los días 20 y 21 pero el Ayuntamiento carece de instrumentos y voluntad para tomar medidas.

EL OZONO SE DISPARA... PERO NO SE MIDE

 

La red de estaciones de medición de la calidad del aire en Salamanca se puede calificar como desastrosa. Está formada, en teoría, por seis bases en la capital y otra en El Maíllo, una localidad de la provincia. De las de la capita, sólo una ofrece mediciones como se puede comprobar en la web del servicio autonómico. La Salamanca6 pone en evidencia que los niveles de ozono han tenido picos importantes durante la ola de calor, pero el resto no lo detectan.

Valladolid ha decretado de nuevo restricciones al tráfico este jueves tras un nuevo episodio de contaminación por ozono. Es la segunda vez en una semana que lo hace, la primera, hace unos días cuando se decidió cortar el tráfico en algunas zonas por primera vez en su historia. Sin embargo, esta es una decisión que difícilmente se va a tomar en Salamanca, aunque las condiciones meteorológicas de los últimos diez días han sido muy similares. 

 

El motivo es que el municipio carece de una ordenanza de tráfico adaptada a la normativa estatal en materia de contaminación. Hace años que el Gobierno impulsó una serie de medidas para frenar la contaminación causada por el tráfico de vehículo. Según la normativa nacional sobre calidad del aire, los ayuntamientos están habilitados para establecer limitaciones al tráfico rodado en caso de niveles elevados de contaminación atmosférica, con medidas como limitar la circulación según el número de matrícula o, como ha ocurrido en Madrid y Valladolid, la restricción total. Sin embargo, Salamanca no ha incorporado a su ordenanza un reglamento que contemple estas posibles acciones. Y no es porque no se haya pedido ni porque sea un problema ajeno a la ciudad.

 

El verano pasado el grupo municipal Ganemos pidió al equipo de Gobierno poner en marcha una campaña de información que advierta de los riesgos que tiene la contaminación por ozono, la que más afecta a Salamanca, y que tiene sus momentos álgidos en los meses de más calor. Hace un año se vivió un episodio similar de altas temperaturas que disparó los índices de este contaminante, del que se registran en la capital todos los años niveles muy superiores a lo recomendable para la salud de los ciudadanos. Ganemos propuso entonces un protocolo especial para casos de contaminación, pero el equipo de Gobierno hizo caso omiso: anunció que estudiaría su diseño... y nada se ha vuelto a saber. Y como hace un año, este junio se ha repetido la situación.

 

Consultando los datos del sistema regional de control de la calidad del aire en estaciones meteorológicas, se puede comprobar que los niveles de ozono registrados en Salamanca se han disparado en los últimos días. Los mayores picos se han producido en las horas centrales del día y se han repetido durante muchos días en episodios muy prolongados.

 

En Valladolid la referencia para actuar en el tráfico es un límite de 120  microgramos por metro cúbico de aire, y este jueves se ha comprobado que las cinco estaciones de medición de este contaminante han estado las tres jornadas durante al menos cuatro horas dentro de un intervalo de ocho por encima de los 120 microgramos por metro cúbico de aire. En el caso de Salamanca, sólo hay datos de una estación, la 'Salamanca 6'. Y son reveladores.

 

Según las lecturas que se pueden consultar en su web, desde el día 15 de junio se han estado produciendo en Salamanca superaciones como las que ya han provocado el corte de circulación en Valladolid. Ese mismo día ya hubo concentraciones por encima de 120 microgramos cuatro horas seguidas que se produjeron hasta el día 18 de junio ininterrumpidamente, con episodios de hasta siete horas seguidas. Y de nuevo se han registrado el día 20 y el 21, cuando han alcanzado niveles récord en episodios de ocho y nueve horas seguidas por encima de los niveles.

 

Según los datos de la Junta, no se llega a niveles por encima de lo legal, pero en episodios como los de este mes de junio sí se superan los niveles marcados por la Organización Mundial de la Salud para la concentración de partículas en el aire, provocada por las emisiones de humos de los coches, ya que los niveles OMS son más exigentes que la normativa española. Con todo, es habitual que las estaciones de Salamanca acaben el año superando el número de 25 días con niveles diarios por encima de los límites legales.

 

Por contra, los niveles de contaminantes vinculados al tráfico como el dióxido de carbono o las partículas en suspensión son bajos en las estaciones que los recogen, que no son todas, algo que no concuerda con el nivel de circulación de Salamanca, similar al de otras ciudades como Burgos o Valladolid.